Cómo beneficia al bebé el contacto físico contigo

Recuerda que el contacto físico con tu hijo le transmite serenidad y tranquilidad, por eso es tan importante que no estés nerviosa porque si no él lo notará.

NECESITA EL CONTACTO FÍSICO CONTIGO

El único sentido que el bebé tiene completamente desarrollado al nacer es el del tacto. Por eso debes cuidar tanto el contacto con tu recién nacido, porque es el mejor medio del que dispones para transmitirle lo estupendo que es el mundo al que acaba de llegar.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

¡Cuántos beneficios!
Sentirte cerca le encanta (y más aún el contacto directo piel a piel contigo), pero es que además lo necesita para crecer y para sentirse bien.

Según las conclusiones de numerosas investigaciones pediátricas, coger en brazos al bebé le ayuda a relajarse y al estar tranquilo come más y duerme mejor, algo que repercute de forma muy positiva en su desarrollo.
A esto se une que sentir los brazos de su madre le hace respirar más profundamente y, por lo tanto, le facilita una mayor oxigenación. Y ésta favorece el funcionamiento de su organismo y le produce una agradable sensación
de seguridad y bienestar.

Y el abrazo de la madre, además, es un método infalible de consuelo cuando el bebé llora o está malito.

Cógele cuanto quieras
Por todo ello, no debes reprimir tus ganas de coger a tu pequeño, porque lejos de lo que se pensaba hace algunos años, los brazos no le convierten en un niño mimado (hasta el año no existe riesgo de malcriarle), sino todo lo contrario: le hacen muchísimo bien.

SERENIDAD, DULZURA Y UN EMPUJONCITO

A la hora de manejar a tu pequeño recién nacido, además de tener presente todo lo que ya te hemos contado en el reportaje, también debes recordar estos consejos:

  • Primero, cálmate

    Los bebés son hipersensibles al estado de ánimo de sus padres y si coges en brazos a tu hijo cuando estás nerviosa, no tardará en hacer suya tu inquietud. Por eso debes calmarte antes de cogerle.

    • Trátale con suavidad

      A pesar de tus precauciones es muy probable que a veces, con las prisas, cojas o dejes a tu hijo de una manera poco delicada para su extrema sensibilidad. Sabrás que has sido brusca con él porque dará una sacudida con su cuerpo y extenderá los brazos y las piernas con fuerza hacia arriba, como si quisiera agarrarse a ti. Esta reacción se llama reflejo de Moro y denota que su sistema nervioso está en buen estado. Pero también es su forma de decirte que no le ha gustado cómo le has tratado y que la próxima vez seas más dulce.

      Publicidad - Sigue leyendo debajo
      • Cámbiale de postura

        Otro aspecto que debes cuidar es el de evitar echarle siempre sobre el mismo lado. Tu hijo pasa mucho tiempo tumbado, todavía tiene poca fuerza para moverse y sus huesos craneales están muy blanditos y se le pueden aplastar. Al acostarle cada vez de un lado (siempre boca arriba al dormir) evitas este riesgo y, además, favoreces su desarrollo muscular.

        Publicidad - Sigue leyendo debajo
        Más de Primer mes