Nanas: así benefician al bebé

Estas canciones tradicionales refuerzan el vínculo afectivo con el bebé, le transmiten cariño y sensación de seguridad y estimulan su desarrollo a nivel cognitivo y emocional.

El bebé puede llorar o mostrarse intranquilo cuando tiene alguna molestia física, como dolor de oídos, gases, hambre..., pero también cuando siente alguna necesidad psíquica, como inseguridad, miedo, soledad... En cualquier caso, escuchar la voz de su madre o de su padre es un modo muy eficaz de calmarse cuando no se siente bien. Y si con un simple susurro somos capaces de transmitirle el sosiego y la paz que necesita, ¿qué no conseguiremos cantándole una canción?

Publicidad - Sigue leyendo debajo

La canción perfecta

El ser humano tiene un instinto especial para saber cómo cantar a un bebé. Esto explica por qué, en todo el mundo, las canciones de cuna comparten las mismas características:

  • Ritmo. La primera nana que oye el niño son los latidos del corazón de su madre. Se cree que la cadencia rítmica que tienen estas canciones calma al bebé porque le recuerda a esa vibración relajante que percibía cuando vivía en el útero materno.
  • Tono. La voz bajita con la que te diriges a tu pequeño crea entre vosotros un clima íntimo que propicia la calma y le hace sentirse muy querido.
  • Movimiento. Las canciones suelen acompañarse de movimientos suaves que apoyan los valores rítmicos de la melodía. Se puede acunar al bebé teniéndolo en brazos, moviendo el cochecito o la cuna, o simplemente acariciándole cuando está tumbado.

    Beneficios a largo plazo

    Además de los efectos calmantes y relajantes inmediatos, las nanas aportan al bebé beneficios a largo plazo.

    La sensación de seguridad y de protección que le transmiten le ayudan a construir su autoestima. Cuando cantas a tu pequeño te diriges sólo a él, haciendo que se sienta la persona más importante del mundo, y esta sensación queda grabada en su memoria y le acompaña en la vida adulta.

    Por otro lado, la cadencia repetitiva de las nanas favorece la creación de las conexiones neuronales básicas para que el bebé conquiste el lenguaje. Junto a ello, las rimas de las nanas enseñan al pequeño lo que es el ritmo, algo fundamental para que en el futuro desarrolle su capacidad motriz y su coordinación corporal.

    Por último, las nanas ayudan al niño a interiorizar rutinas en su día a día, lo que le permite anticiparse a lo que va a ocurrir y hace que se sienta más seguro tanto ahora como en el futuro.

    Publicidad - Sigue leyendo debajo

    ¿Cantarle para que se duerma?

    Resulta muy recomendable utilizar las nanas para inducir al bebé a la calma y al sueño, pero no para conseguir que se duerma del todo. El motivo radica en que si le habituamos a dormirse al son de nuestras canciones, cuando se despierte a media noche no será capaz de volver a conciliar el sueño si no le cantamos; es decir, impedimos que aprenda a dormirse solo. Teniendo esto en cuenta, lo mejor es dejar de cantar al pequeño una vez que haya conseguido relajarse. Así aprenderá a dormirse sin necesidad de reclamarnos.

    Publicidad - Sigue leyendo debajo
    Más de Primer mes