¡Bienvenido al mundo!

Crear un clima armonioso en el momento del parto es imprescindible para que el bebé viva de la mejor manera posible el paso del confortable útero a un entorno nuevo en el que todo le resulta desconocido.

El momento del parto supone un cambio radical para todos, pero en especial para el bebé, que pasa de un entorno en el que vivía cómodo y sin necesidades a otro en el que todo le es desconocido y se siente desprotegido. Para que le resulte lo más agradable posible, es importante que tú le aportes calma y le ofrezcas cobijo, que los profesionales que os atienden en el parto y en los minutos posteriores actúen con seguridad y, por supuesto, que cuenten con los medios oportunos para poder responder adecuadamente ante cualquier eventualidad.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

UN ENCUENTRO MÁGICO

Hace tiempo, los pediatras Marshall Klaus y John Kennell demostraron que existe un “periodo sensible”, que empieza en el instante del nacimiento y puede prolongarse desde unos minutos a unas horas, durante el cual la creación del vínculo afectivo entre la madre y el hijo resulta más sencilla que en cualquier otro momento de la vida. De ahí la importancia de cuidar especialmente este primer contacto.

El primer encuentro entre tu hijo y tú es algo inolvidable. Con el fin de que nada entorpezca su magia, las personas que han asistido al nacimiento adoptarán un tono de voz más dulce y suave y atenuarán las luces de la sala de partos; de este modo lograrán crear un clima más íntimo y relajante.
Nada más nacer, pondrán al pequeño desnudo sobre tu pecho para que los dos recuperéis la tranquilidad perdida en los últimos minutos.
Sentir tu olor y el contacto de tu piel con la suya, recuperar la temperatura corporal y escuchar tu voz, hará que el bebé se sienta pronto más calmado y seguro.

Es aconsejable que acerques tu pezón a su boca para activar su reflejo de succión y estimular la producción de prolactina, que es la hormona responsable de la subida de la leche materna.
A los pocos minutos, la enfermera se llevará al pequeño para secarlo y limpiarlo. Por su parte, el neonatólogo le realizará una serie de pruebas para comprobar que está bien y lo volverá a poner sobre tu pecho arropado con una mantita. E incluso, dados los enormes beneficios que tiene para el bebé estar contigo en estos momentos, es posible que le haga esas pruebas colocado sobre tu cuerpo.

EL PAPEL DEL PAPÁ

Cada vez son más los padres que participan de forma activa en el momento del nacimiento del bebé, dando masajes a la madre, sujetándole la mano, ayudándola con los ejercicios de respiración y cortando el cordón umbilical. Pero incluso aquellos que no quieren adoptar un papel tan activo, pueden ayudar mucho a su pareja: el simple hecho de quedarse en la cabecera de la camilla acompañándola y apoyándola con palabras de ánimo le aportará una gran tranquilidad. Además, si se implican en la paternidad desde el primer momento, reforzarán los vínculos de la pareja y de la familia que se acaba de formar.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

DESDE EL PRINCIPIO

Hay cosas que puedes comenzar a hacer desde la gestación para preparar una feliz llegada del bebé al mundo.

  • Ve al curso de preparto. Te ayudará a saber cómo va a ser el nacimiento, lo que te permitirá vivirlo más relajadamente y transmitir tranquilidad a tu hijo. También te vendrá bien conocer al equipo y visitar el sitio donde vas a dar a luz.
    • Ten todo preparado. Dispón una maleta con todo lo que necesitaréis en el hospital. Así en las primeras horas con tu hijo no tendrás que estar pensando en cuestiones prácticas.
      Publicidad - Sigue leyendo debajo
      Más de Primer mes