Anímale a gatear

El gateo es un ejercicio genial de coordinación, importantísimo para el bebé. Anímale a hacerlo, pero... sin forzar.

 

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Indicios del movimiento

Sí, el primer indicio del gateo puedes notarlo en el cuarto mes, cuando el bebé, boca abajo, eleva el tronco, apoyado en los brazos.
Al quinto mes, el bebé consigue levantar el pecho o el culete, pero no a la vez; en esa fase aprende a darse la vuelta
Al sexto mes puede estar boca abajo, como una avioneta en el suelo, levantando piernas y brazos; ahora ya se arrastra sobre su barriga, reptando.
Al séptimo, la zona media de su cuerpo adquiere fuerza y el bebé logra sentarse. Y entonces, en el octavo mes, empieza el gateo: pecho y vientre levantados del suelo y movimientos alternos de brazos y piernas.
Ir hacia atrás es más fácil, pero pronto lo hará hacia adelante.

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¡Cuántas ventajas!

El gateo es una habilidad que aporta al niño muchos beneficios, entre ellos:

- Fortalece brazos, muñecas, codos y hombros, ya que los usa para sostener el cuerpo.
- Favorece la motricidad gruesa y fina. Al poner las manos en el suelo, el bebé percibe diferentes texturas. La motricidad fina influirá en la escritura.
- Desarrolla el sistema vestibular, importante para mantener el equilibrio del cuerpo.
- Mejora la coordinación de brazos y piernas en un patrón cruzado. Al gatear se tonifican los músculos que más adelante le ayudarán a mantener recta la columna vertebral.
- Estimula la vista, ayuda a valorar distancias y a entender conceptos como cerca y lejos.

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¿Y si se salta esta fase?

Según los estudios, cada vez hay más bebés que pasan directamente a andar. La razón puede estar en que se acuesta a los niños boca arriba en vez de boca abajo (esta medida es vital para disminuir el número de fallecimientos, pero puede ser que con ella los niños ejerciten menos los músculos del vientre). Además, los bebés actuales pasan más tiempo que antes en hamacas y sillitas, y esto también implica la posición boca arriba. Con los músculos del vientre menos desarrollados, el gateo es más difícil.
No existe unanimidad sobre si es perjudicial que un bebé se salte esta fase. Unos pediatras lo ven con preocupación, ya que podría influir negativamente en otras habilidades como trepar, levantarse del suelo, andar con la espalda recta y hasta en habilidad de escritura. Otros no creen que exista esta relación. Y algunos estudios confirman que solo el momento del inicio se retrasa debido a la posición boca arriba, pero no el gateo en sí.

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Así puedes animarle

No es bueno forzar al bebé a gatear si no quiere hacerlo, pero sí puedes estimularle:

- A partir del segundo mes, cuando esté despierto acuéstalo boca abajo sobre una manta con actividades. Hay que alternar ambas posturas (boca abajo y boca arriba).
- Desde el sexto mes, con el bebé en posición boca abajo, coloca un juguete delante de él para que lo coja. Esto fortalecerá los músculos de los brazos y le animará a levantar el tronco.
-  Ponte a gatas delante de él y anímale a que te imite. Ojo: solo lo hará cuando esté físicamente preparado para ello; respeta su ritmo.

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