¿Cómo se ve a sí mismo el niño de 2 años?

Ahora tu pequeño tiene una noción más clara de su “yo”. Se ve como una persona separada de ti y de los demás, pero aún se cree el centro del universo.

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D.R.
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Ya tiene su propia personalidad

El niño de 2 años ya es una personita con autonomía propia. Se encuentra en pleno proceso de descubrir, día tras día, que tiene voz y voto propios. Esto le encanta y le lleva a protestar en cuanto no se hace lo que él quiere. Su rebeldía no es más que un modo de reafirmarse en el recién adquirido “yo”.

A esta edad tu hijo ya es capaz de contestar orgulloso a la pregunta “¿cómo te llamas?” y puede señalar con sus dedos los años que tiene. También sabe si es niño o niña, aunque cree que este “detalle” puede cambiar con el tiempo. Y cuando se mira en el espejo se reconoce perfectamente, ya no piensa que su reflejo es otro niño distinto a él, como hasta hace poco creía. Además, va aprendiéndose los nombres de las partes de su cuerpo: los ojos, la tripa, la nariz, las manos...

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Está descubriendo su cuerpo

A la mayoría de los niños de 2 años les encanta estar desnudos. Sin ropa se sienten más libres y en esta etapa en la que muestran interés por todo, verse desnudos les ayuda a descubrirse esas partes que normalmente llevan tapadas, como el ombligo, los pies, los genitales... Observando desnudas a otras personas se van percatando de la diferencia de géneros, aunque esto es algo que todavía tardarán en entender.
Responde a todas las preguntas que tu hijo te haga sobre los genitales, en un lenguaje que él pueda entender, para que no piense que estas partes son sucias o malas. Así evitarás que se avergüence de su cuerpo.

Por otro lado, es importante que le enseñes a interpretar sus señales corporales. Dile, por ejemplo, “te frotas los ojos y bostezas, eso es que tienes sueño y necesitas irte a dormir”. Quizás él se resista, pero tú debes tomar las riendas para que él vea que hay que escuchar al cuerpo y satisfacer sus necesidades.

Y otro aspecto fundamental consiste en que le hables de las funciones corporales básicas. Explícale que cuando el cuerpo aprovecha lo que necesita de los alimentos, el resto lo expulsa en forma de caca. Y esto no es malo, sino algo completamente normal y necesario para mantenernos sanos y sentirnos bien.

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Enséñale a quererse mucho

Lo que tu hijo piensa sobre sí refleja lo que su padre y tú le decís sobre él. Por eso es tan importante que le repitáis cuánto le queréis. Así aprenderá a sentirse bien consigo mismo.

En este sentido, evita decirle frases como “¡eres tonto!” o “¡qué malo eres!”. El niño puede confundirse, pero no es tonto, y puede hacer travesuras, aunque en el fondo no tenga mala intención. Para corregirle dile mejor “inténtalo de nuevo para hacerlo bien” o “no me gusta que hagas eso, así que no vuelvas a repetirlo”. De esta manera criticas sus actos, no a él como persona.

Sigue esta misma pauta en cuanto a su cuerpo. Es más acertado que comentes “¡qué mal huele este pañal!” a que afirmes “¡qué mal hueles!”. Decirle lo precioso que es y lo que te gustan su carita o su sonrisa es la mejor manera de enseñarle a aceptarse y a quererse tal y como es.

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2 curiosidades sobre el niño de 2 años

Tenlas presentes y te ayudarán a entender mejor el comportamiento de tu hijo:

- A diario los niños deben saltar, correr, trepar... Y a los 2 años, su energía es imparable. Es bueno que sea así, porque de este modo descubren su fuerza y sus habilidades (en otras palabras, su cuerpo), y esto hace que se sientan mejor con ellos mismos.
- Los gemelos idénticos tardan más en reconocerse en el espejo que los demás niños (lo logran pasados los 2 años y medio). Esta demora se debe a que creen que ven al hermano en el espejo, no a ellos mismos.

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