Todo lo que aprende el bebé con las manos

En el primer año de vida del bebé, sus progresos manuales son imparables. Gracias a ellos va haciéndose más autónomo, más inteligente... Mira todo lo que aprende con sus manos.

 

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Conoce el mundo

El recién nacido aún no explora voluntariamente con sus manos, pero palpa con ellas las sábanas de su cuna, su peluche, el pecho materno... Gracias a estas experiencias empieza a apreciar diferentes texturas y temperaturas. En cuanto tu hijo sea algo más mayor, acomódale sobre superficies distintas y dale juguetes variados: irá perfeccionando su sentido del tacto y conociendo mejor su entorno.

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Te abraza y te muestra su cariño

Tu bebé se acurrucará en tu regazo cuando se sienta solo, se asuste o esté malito, porque el tacto piel a piel es la forma de consuelo más eficaz, sobre todo cuando aún no se domina el lenguaje hablado. Por supuesto, también te abrazará de pronto, en un "ataque de amor", para demostrarte lo mucho que te quiere y lo a gusto que se siente contigo.

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Se conoce mejor a sí mismo

Hacia los tres meses de edad tu pequeño se pasará horas mirándose las manos y alrededor de los 4 descubrirá que son parte de su cuerpo. Más adelante las utilizará para cogerse los pies y a base de observar y de asociar acabará deduciendo que también son suyos. ¡Ya va teniendo una idea de dónde están sus límites físicos! Alrededor del año se llevará las manos a los genitales y unos meses después se meterá los deditos en la nariz, los oídos... Déjale que se explore, solo deberá darle algo que le ocupe las manos si ves que puede hacerse daño.

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Otros logros manuales: lanzar, jugar...

Después de alcanzar los objetos al primer intento, tu hijo tendrá que continuar entrenando su habilidad manual para aprender a explorar sin destrozar lo que coja. Aún así, es normal que disfrute rompiendo todo lo que cae en sus manos porque destruir es más fácil que construir. Por otro lado, golpear y lanzar son actividades que le resultan muy interesantes porque al practicarlas descubre lo que es capaz de hacer, conoce las características de cada objeto, comprueba la ley de la gravedad... Para ayudarle a perfeccionar el manejo de las manos juega con él al "toma y dame" con juguetes de diferentes texturas, tamaños y pesos.

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Se comunica con las manitas

Mucho antes de empezar a hablar, tu pequeño recurrirá a sus manos para intentar expresar lo que siente. Estate muy atenta a sus gestos, porque algunos pueden confundirte: por ejemplo, agitar las manos siempre es señal de nerviosismo, pero éste puede deberse al entusiasmo o al miedo. Para adivinar lo que quiere decirte con ellos, debes tener en cuenta en qué circunstancia os encontráis.

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Se vuelve más autónomo

Para fomentar el entrenamiento de las manitas de tu bebé y, por lo tanto, su mejor utilización, es importante que a menudo se las cojas y se las acaricies, al tiempo que verbalizas sus sensaciones ("esto raspa", "ahora te hago cosquillas"). También puedes ofrecerle centros de actividades adecuados a su edad y enseñarle los juegos de manos tradicionales ("cinco lobitos", "este fue a por leña..."). Con el tiempo y la práctica tu hijo alcanzará el dominio total de sus manos y gracias a él podrá llevar a cabo actividades tan complejas como comer solo, vestirse, dibujar... Es decir, podrá ser más autónomo.

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