¡Cuidado, ya se voltea!

El volteo es uno de los avances más importantes en el desarrollo psicomotor del niño. Pero implica que a partir del momento en el que lo consiga debes extremar las precauciones para evitar que el niño se caiga.

Un día cualquiera, entre los 4 y los 6 meses de edad, tu bebé estará tumbado en la cama mientras tú preparas la ropita para cambiarle.

Y, de pronto, sin previo aviso, ¡se dará la vuelta! Quizá no te llame mucho la atención que consiga este avance, al menos no te asombrará tanto como lo harán su primera palabra.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Pero es un logro esencial para el niño, porque gracias a él conseguirá mayor autonomía y además le preparará para el gateo (dentro de un tiempo), que será el paso previo al inicio de la marcha.

Además, este aprendizaje indica que tu hijo no tiene problemas óseos, musculares o neurológicos.

“Gimnasia” efectiva

De modo que, cuando lo logre (no te agobies si tarda algo más, solo debes consultar al médico si cumplidos los ocho meses no lo hace),celébralo con la ilusión que se merece. Y si quieres estimularle para que le resulte más fácil, hazlo con los siguientes ejercicios:

-Para empezar a animarle, túmbale boca arriba, cógele las piernas y muévele el cuerpo a un lado y a otro suavemente (sin llegar a voltearle). Así irás fortaleciendo los diferentes músculos que intervienen en esta acción.

-Haz el mismo ejercicio, pero esta vez, en uno de los movimientos, cruza una de sus piernas sobre la otra, pon recto junto a su cabeza el brazo que queda debajo y, empujando la pierna y el costado, gírale totalmente hasta que termine tumbado boca abajo.

-Colócale tumbado sobre un lado, llámale desde arriba y cuando levante la cabeza para buscarte, muévete un poco para que tenga que girar el cuerpo si quiere verte. Así intentará seguirte con la mirada y se dará la vuelta.

-Túmbale boca arriba y túmbate junto a él. Dile cosas, hazle pedorretas... Seguro que hace el intento de ponerse de lado para verte.

Nuevas perspectivas

Si te acostumbras a practicar estos juegos con él (siempre que le apetezca), a medida que pasen los días tu hijo irá dominando mejor el volteo. Pronto será todo un experto en cambiar de postura y esto le abrirá un nuevo abanico de posibilidades para conocer el mundo que le rodea.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

La mejor manera de protegerle

Ya conoces lo importante que es el volteo para el desarrollo de tu hijo, así que puedes estar muy orgullosa de él por haber conseguido este hito. Eso sí, no dejes de tomar las precauciones que exige el momento.

Jamás le dejes solo en un lugar elevado como la cama, el cambiador, el sofá... mientras vas a coger algo (ni siquiera si está al lado y lo haces sin quitar la vista de encima al niño). Basta un segundo para que se dé la vuelta y haya un problema.

Como el volteo aparece de un día para otro y cada bebé lo consigue a una edad distinta (algunos a los 3 meses, otros a los 7...), empieza a adoptar esta precaución desde que tu hijo es muy pequeño. En este caso es mejor pasarse de precavida.

Qué interesante

Para tu hijo, realizar los ejercicios que te proponemos supone un esfuerzo y un derroche de actividad. Por eso es importante que no le fuerces a hacerlos si no quiere (animar no es lo mismo que forzar) y que elijas el momento adecuado: debe estar relajado y no tener hambre ni sueño.

Además, en cuanto notes que se cansa o que está incómodo, cesa la actividad.
Si no, corres el riesgo de sobreestimularle.

Publicidad - Sigue leyendo debajo