Niños tranquilones

Los niños muy tranquilos suelen aceptar muy bien las normas, por lo que resultan fáciles de llevar. Pero hay que motivarlospara que actúen y se muevan más.

Se caracterizan por conformarse más fácilmente con las reglas y por comer y dormir bien. Prefieren los juegos de estar sentados y mantienen mejor la atención.

Ventajas. Estos niños suelen tener un buen desarrollo de la motricidad fina (comer solos, pintar, etc.) y una gran capacidad de concentración, por lo que es fácil que se pasen un rato jugando tranquilos a construcciones, a dibujar... Esto, unido al hecho de que son obedientes, hace que resulten más fáciles de llevar en el día a día.

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Desventajas. Por contra, suelen ser niños más temerosos y más reacios a los cambios y a conocer a personas nuevas. En cuanto a su desarrollo psicomotor, como realizan menos actividad física, por lo general son menos ágiles.

Para animarlos a actuar...

Si descubres que tu hijo tiene tendencia a ser muy tranquilón, para estimularle y ayudarle además a aceptar novedades existen algunas claves que puedes aplicar:
- Ofrécele un ambiente motivador y seguro en el que se sienta confiado para explorar e investigar.
- Dale pelotas y juguetes que se muevan con luces y sonidos.
- Dedica un rato a diario a juegos como bailar o perseguiros.
- Refuerza sus iniciativas (intenta subirse solo al columpio, se acerca a otros niños en el parque...) con muestras de alegría y elogios. No le impongas muchos límites y evita sobreprotegerle para no coartar sus intentos de explorar.

Cuándo conviene consultar al pediatra

Si es muy apático: No muestra interés por nada, posee muy baja tolerancia a los cambios, apenas llora o protesta y duerme habitualmente más de 13 horas.

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