El primer lenguaje de tu bebé

Además de entenderte cada vez mejor, tu hijo balbucea sin parar, lo que demuestra que se encuentra en la fase precursora del habla.

Antes de poder hablar, el bebé desarrolla la capacidad de entender lo que le estás diciendo: te escucha preguntarte dónde tienes los zapatos y va a por ellos, o le cantas una canción y hace los gestos que tú le has enseñado para acompañarla... Es el lenguaje receptivo, también llamado “pasivo”. Sin embargo, aún no dispone del lenguaje activo, entendido como la capacidad de producir las palabras (para ello habrá que esperar hasta que su oído y la motricidad de los músculos de la boca hayan madurado, lo que ocurrirá en torno al año).

La etapa del juego vocal

Aunque en realidad, antes de esa edad sí posee un cierto lenguaje activo, los balbuceos. Hacia los 3 meses el bebé había empezado con los gorjeos: primero solo con vocales y luego, poco a poco, poniendo delante o en medio de ellas alguna consonante (“ajo”).

A partir de los 6 meses los balbuceos empiezan a adquirir la cadencia –ritmos, inflexiones– de su idioma materno. El bebé se divierte produciendo sonidos y repitiéndolos con alguna modificación, lo que llamamos “el juego vocal”. Además, como ya repara en las conversaciones aunque no forme parte de ellas, es habitual que utilice sus balbuceos para interrumpirlas, señal de que ya entiende que el lenguaje sirve para hacerse notar y comunicarse.

Necesita interacción

Pero, aunque todos los bebés balbucean, tanto si escuchan el habla como si no, a partir de los 6 meses la interacción con los padres empieza a ser esencial. Lo sabemos por estudios comparativos hechos entre bebés sordos y otros que oyen. Hasta los 6 meses ambos grupos balbuceaban igual, tanto en la frecuencia como en el modo de hacerlo. Pero a partir de este momento se veía un decrecimiento en el lenguaje de los bebés sordos. Balbuceaban cada vez menos, lo cual demuestra que el niño aprende de sus padres.

Anímale a balbucear

Para fomentar (sin forzar) este primer lenguaje de tu bebé...

  • Háblale mucho y sumérgele en un baño de palabras. Entiende más de lo que piensas. Y atrae su atención con sencillas canciones que vayan acompañadas con gestos. Antes de poder cantar, ya imitará los movimientos.
  • Mírale cuando le hables. Tu bebé se concentra en tu cara e imita los movimientos que observa en torno a tu boca. Abrir y cerrar ésta es un ejercicio fácil para él y entenderá, al verte, que esto es necesario para producir sonido.
  • Lee cuentos con él. Los más apropiados son los que tienen una imagen por página y le muestran objetos conocidos, como el biberón, la cuna…. Señálale con el dedo los objetos y nómbralos.
  • Ve contándole lo que estás haciendo: “ahora te preparo el baño”, “ahora vamos a pasear”...

    ¡Qué curioso!

    Hace tiempo realizaron un estudio sobre cuál era la primera palabra que aprendían a decir los bebés norteamericanos y los chinos. Descubrieron que en el primer caso solía ser un término como pelota o biberón. Sin embargo, en China, donde se da gran importancia a las relaciones familiares y existe una amplia terminología para nombrarlas, el primer vocablo de los niños era relativo a la familia.

    Cuándo dirá la primera palabra

    Un 3% de los bebés emiten la primera palabra a los 9 meses; un 10%, a los 10 meses; un 50%, a los 12 meses, y un 36%, a los 18. Los que aprenden dos idiomas a la vez tardan generalmente más en hablar, porque tienen que procesar dos sistemas lingüísticos simultáneamente.

    ¿Debo preocuparme? Cada niño sigue su ritmo, pero si en el curso del primer año tu bebé no fija la mirada, no balbucea ni hace gestos, no señala con su dedo y no responde a palabras, debes consultar a su pediatra.

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