Interpreta sus gestos

A partir de los 5 o 6 meses tu bebé ya no se comunica contigo sólo con llantos. Sus movimientos, gestos y muecas faciales también tienen su razón de ser. Aprende a interpretarlos y te será más fácil satisfacer sus necesidades.

Aunque aún no hable, tu bebé ya dispone de una gama de mecanismos de comunicación para expresar sus deseos, alegrías y frustraciones. Conocer su lenguaje gestual y responder a él adecuadamente es la clave para estimular su deseo de seguir haciéndose entender.

Señalar y echar los brazos

A veces, un movimiento que era automático acaba convertido en un modo de comunicación para el bebé. Por ejemplo, tu pequeño estiraba el brazo para coger un objeto, pero como tú se lo dabas, acabó creando una asociación entre su movimiento y tu respuesta. Así, en poco tiempo dejó de alargar su brazo con la idea de alcanzar algo y pasó a hacerlo con el propósito de pedírtelo.

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Otros ademanes típicos del bebé en su segundo semestre son echar los brazos para que le cojan y empujar con ellos en señal de rechazo. Observa a tu hijo y te resultará muy sencillo saber con qué personas está a gusto y con cuáles no, así como si ya se ha iniciado en la etapa del “miedo a los extraños” (es una fase pasajera en la que los bebés sólo quieren estar con su madre).

Los movimientos como forma de comunicación también se aprenden por imitación. Pasados los 10 meses, muchos niños saben decir adiós con la mano y “no” con la cabeza. Por supuesto que hay ocasiones en las que sus señales son difíciles de interpretar: por ejemplo, agitar los brazos puede ser un motivo de alegría o de descontento. Por eso, para “adivinar” lo que tu pequeño te quiere decir, debes considerar sus circunstancias.

Te habla con su carita

Las expresiones faciales son otro indicio de los intentos que hace el bebé para comunicarse. La mayoría de los pequeños suelen imitar las caras que ponen sus padres. Responde a este intento de comunicación de tu hijo imitándole tú también.

En ocasiones se dará una maravillosa coordinación entre vuestros gestos y movimientos. Es lo que los expertos denominamos “sincronía” y ayudará a fortalecer el vínculo entre vosotros.

Miradas cómplices

A los 6 u 8 meses el bebé ya puede dirigir su mirada hacia donde le indica el adulto y esto les permite compartir el interés por algo en concreto. Aprovecha esta circunstancia para enseñar a tu hijo los nombres de los objetos que os rodean, así ampliarás su vocabulario (aunque aún no hable, ya reconoce muchas palabras).

También debes expresar verbalmente lo que él quiere decir con sus gestos. Esto le ayuda a descubrir la relación entre la comunicación y el lenguaje oral y acrecienta su afán por hablar.

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¡Qué práctico!

Un bebé tiene problemas de comunicación en estos casos:

  • A los 6 meses no gira la cabeza ante un ruido extraño, apenas emite sonidos y no busca a quien le habla.
    • A los 9 meses no sigue con la mirada objetos en movimiento, no intenta llamar la atención emitiendo sonidos y no mira hacia lo que le señalan.
      • A los 12 meses no reacciona a su nombre y no imita los gestos.
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