La asamblea de "Buenos Días"

Cada día los niños entran en contacto con sus compañeros, la profesora y el nuevo entorno a través de una breve reunión. En ella los pequeños aprenden a reconocerse y a diferenciarse de los demás.

En la clase de los bebés, Lucía presenta y saluda a cada niño, les canta canciones y les lee un cuento para estimular su atención y para que interrelacionen imágenes con conceptos concretos de su entorno habitual (biberón, chupete, cuchara…).

“Todavía no tienen capacidad para centrar su atención demasiado rato, por eso procuro que las actividades sean breves y concisas, siempre teniendo en cuenta sus necesidades de descanso, alimentación y aseo”, nos explica.

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En el aula de 1-2 años los pequeños se van sentando mientras la profesora, Sandra, quita el abrigo a uno y consuela a otro.

A continuación presenta a cada niño y juntos cantan una canción de buenos días. Además, aprovecha para trabajar conceptos temporales como los días de la semana, las estaciones del año y otros aspectos relacionados con el clima (si hace frío o calor, qué ropa se usa en cada época…).

“A esta edad son como esponjas, reaccionan enseguida. De un día para otro ya son capaces de entender las preguntas que les hago y de responderlas correctamente”, apunta la educadora.

Los niños mayores (2-3 años) celebran su asamblea de forma similar, pero su capacidad verbal y conceptual es más amplia. Por eso Eduardo aprovecha este momento para contar a sus compañeros lo que ha hecho el fin de semana con sus papás. Y Teresa, su profesora, introduce algunos conceptos abstractos (arriba-abajo, dentro-fuera…).

Cada grupo cuenta con su propia mascota, un peluche o muñeco, que sirve de referente a los pequeños. “Siempre aparece en algún momento de la asamblea, los niños la saludan, le cantan su canción y la besan. Es un amigo más en la clase”, explica Teresa.

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