Juguetes que favorecen el movimiento y equilibrio del bebé

Tu hijo a medida que va creciendo pasa por distintas fases hasta que aprende a andar. Coloca cerca de él objetos que le ayuden a conseguirlo.

A los 4-5 meses el niño aprende a girar y a voltearse, entre los 6 y los 9 puede estar sentado en trípode, y a los 9-12 puede gatear, erguirse y, quizá, andar.

Juega boca abajo

Es una perspectiva nueva que ayuda a fortalecer la musculatura del cuello y de la espalda y le ofrece una visión en corto más nítida (ponle así a ratitos, para jugar, teniendo en cuenta que su cabeza pesa mucho y se cansa, pero nunca para dormir).

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Pronto conseguirá todo un hito del desarrollo: girar sobre un lado, voltearse por sí solo y cambiar de postura.

O en equilibrio

Tanto estar sentado (en la postura de trípode), como estar de pie requieren una gran fuerza muscular y un sentido del equilibrio ya establecido. No le fuerces si no desea estar así, pero si le gusta, anímale, juega con él a dar palmas, a caminar por la casa con tu ayuda, etc.

Pon a su alcance...

En los primeros meses: mantitas o gimnasios de actividades, libros de hojas duras, espejos irrompibles y pelotas de colores.

Desde los 9 meses, coches de fricción, juguetes que se escondan y que inciten a ir a buscarlos, o de cuerda que se desplacen, objetos con ruedas que se muevan con un toque (todos ellos favorecen el gateo), andadores, correpasillos, etc., que fomentan el equilibrio y la bipedestación.

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