Juguetes para el desarrollo de la vista y el tacto

En los tres primeros meses de vida, los bebés utilizan la boca para descubrir, explorar y obtener información de todos los objetos que le rodean. No le impidas que lo haga.

Chupar, tocar, ver...disfrutar

Un adulto posee entre 2.000 y 8.000 papilas gustativas, un recién nacido llega a este mundo con 5.000. Para él chupar es más que saborear, es percibir temperaturas, rugosidades, formas... Por eso le encanta chupar los juguetes (además de tocarlos, claro).

¡Juguetes a la boca!

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Permite a tu bebé de pocos meses que los chupe y los muerda, pero con ciertas precauciones de seguridad e higiene: no deben llevar bordes cortantes, han de ser atóxicos y su tamaño debe ser apto para sus manos y su boca, sin posibilidad de ingestión.

Descubrir las formas

Lo primero que distingue el bebé son las formas básicas de cuadrado, triángulo y esfera. Haz esta prueba: dale a tu hijo de 2-3 meses una forma cuadrada y deja que la explore, la chupe y la analice.

Cronometra y anota el tiempo que tarda en perder el interés por ella y en soltarla. Media hora después, ofrécesela otra vez, comprobarás que el tiempo que tarda en tirarla es menor que antes (ya recuerda la forma).

A la media hora ofrécele un triángulo o una esfera. Volverá a emplear más tiempo en analizar y fijar el nuevo concepto.

Con muchos colores

Durante los dos primeros meses, el bebé sólo percibe borrones en blanco y negro. A los dos meses distingue el rojo y el amarillo.

Y a los 3 meses ya puede registrar y diferenciar el azul y el verde. Por esta razón sus juguetes han de tener estos colores básicos y ser muy contrastados.

Pon a su alcance

Formas geométricas, mordedores con texturas y un doudou, peluche o pañito de tela.

Este objeto le reconforta, huele a mamá (tenlo unas horas en tu pecho antes de dárselo), le aporta seguridad y sosiego, le induce al sueño y le despierta la afectividad

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