Los progresos del bebé durante su primer año

Parece fácil...Pero no lo es. Muchos avances de tu pequeño, menos llamativos que hablar o andar, exigen una compleja maduración física y cerebral.

Durante su primer año, tu hijo va a hacer uno de los viajes más fascinantes y rápidos de su vida. Lo empezará siendo un diminuto bebé y lo acabará convertido en una personita capaz de realizar habilidades muy complejas. Además de aprender a voltearse cuando está tumbado, a mantenerse sentado y a gatear, hará otros avances muy importantes, aunque a simple vista puede que no lo parezcan, que le preparan para ganar en autonomía y para aprender a caminar y para aprender a hablar. No te los pierdas.

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Cómo va aprendiendo

Gracias a la estimulación y al cariño que reciben los bebés, en su cerebro cada día se van estableciendo conexiones neuronales más complejas y efectivas, sobre todo desde los 9 meses, edad en la que todas las áreas cerebrales ya se han mielinizado.

“Gracias a la mielinización, las neuronas cada vez se conectan más y pueden desarrollar procesos más arduos y difíciles”, explica el doctor José Martínez Orgado, neonatólogo.

Que tu bebé pueda crear estas conexiones y reforzarlas es básico para que poco a poco vaya alcanzando más logros. Lo que para nosotros no requiere ningún trabajo (girar la cabeza, llevarnos la cuchara a la boca...), a él le supone un gran esfuerzo, puesto que no nace sabiendo.

Por eso es tan importante que estimules a tu pequeño, para que se sienta querido, protegido y acompañado en su desarrollo evolutivo, pero siempre respetando su ritmo particular y sin agobiarle.

Además de la ayuda que tú le prestes, te sorprenderá observar las “técnicas” a las que él mismo recurre para avanzar más rápidamente:

  • La repetición. A base de probar y fallar, aprende lo que tiene que hacer para conseguir “eso”.
    • El juego. Tu bebé tiene la capacidad (y la gran suerte) de divertirse con todo lo que hace, y pasárselo bien potencia sus aprendizajes.
      • La asociación. Al observar y relacionar, crea conexiones que le facilitan la comprensión del mundo.

        Precisa atención y apoyo

        Para que tu hijo afiance los conocimientos adquiridos y realice nuevas conquistas, debes asegurarte de que come y duerme bien y de que se siente acompañado por ti.

        La neurociencia asegura que cuanto mejor atendido está un bebé y más apoyo emocional recibe, antes reconoce y controla sus emociones, lo que hace que sus aprendizajes sean más efectivos.

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