¿Estás preocupada porque tu hijo se chupa el dedo?

Es una costumbre que suele desaparecer al cabo de pocos meses y obedece, entre otros motivos, al deseo de sentirse seguro.

SIEMPRE CON SU DEDITO

Es muy probable que al principio tu recién nacido sólo se chupe el dedo de vez en cuando y que esto no se convierta en un hábito hasta los 4 o 5 meses, cuando ya empieza a tener más control sobre sus manitas y, además, las tomas comienzan a distanciarse.

CÓMO LE BENEFICIA

  • En los primeros meses de vida los bebés que se chupan el dedo suelen sufrir menos interrupciones en su sueño, porque si se despiertan por la noche, no tienen que buscar el chupete para volver a ponérselo.
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    • A estos pequeños les resulta más fácil autorregularse en situaciones de estrés (no dependen de que alguien les ofrezca el chupete). Así, durante el primer año de vida, en el que el niño está expuesto a muchas novedades, poder chuparse el dedo le da seguridad para afrontar situaciones nuevas: la primera separación de los padres, aprender a dormir solito…
      • Aunque los estudios no son concluyentes, sí parece existir una cierta conexión entre chuparse el dedo y mantener una lactancia natural más prolongada.

        QUÉ DEBES TENER EN CUENTA

        • Una vez que el niño adquiere más movilidad (a partir de 8 meses hay algunos que ya empiezan a gatear) debes lavarle las manitas a menudo, para evitar que se lleve gérmenes a la boca. Y si aún tiene

          el hábito de chuparse el dedo cuando le retires el pañal, presta especial atención a que se lave bien las manos después de ir al servicio, ya que la principal vía de contagio de lombrices es mano-boca.

          • En ocasiones, si el niño se chupa el dedo con frecuencia puede aparecer una irritación de la cutícula, la piel que rodea a la uña. Y no solo eso: si ves que la zona está enrojecida, caliente e inflamada, conviene que le lleves al pediatra: puede tratarse de un caso de ‘paronychia’, una infección que debe ser tratada.
            • Llegado el momento, resulta más difícil quitarle el hábito de chuparse el dedo que el de usar chupete, ya que el primero no se le puede retirar físicamente. Espera a que el niño tenga cierta madurez

              para poder entender por qué debe abandonar esta costumbre y pon en práctica los consejos que te damos en el recuadro de la derecha.

              NO OLVIDES QUE...

              • Cuando tu hijo se chupa el dedo también te está transmitiendo una información que no debes pasar por alto. Así, suele hacerlo cuando tiene sueño (acompañado de frotamiento de ojos) o hambre (si son muy pequeños se chupan todo el puño) o cuando está nervioso.
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                • Estadísticamente los niños se chupan más el dedo que las niñas; sin embargo, lo dejan antes. En una encuesta llevada a cabo por el portal británico Babychild, especializado en productos de consumo infantil, el 12% de los adultos preguntados aseguraron que la reminiscencia que les quedaba de su infancia era el hábito de chuparse el dedo.
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