Así se inicia el proceso de aprender a hablar

Tu hijo descubre, poco a poco, la utilidad del lenguaje y empieza a emitir sus primeras palabras. Es un laborioso aprendizaje en el que tú puedes ayudar.

La capacidad del lenguaje hablado, de comunicarnos por medio de palabras, es exclusiva del ser humano y es la responsable de que tengamos un cerebro superior. Gracias a ella podemos enunciar nuestros pensamientos y sentimientos y exponérselos a los demás.

Pero además de sernos muy útil para relacionarnos, mediante el lenguaje ejercitamos nuestra memoria, podemos almacenar y ordenar nuestros recuerdos y utilizarlos para aprender. Por eso es tan importante que los niños desarrollen bien esta facultad, porque es imprescindible para que salgan adelante en casa, con los amigos, en el colegio... En la vida.

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SONIDOS Y RUIDITOS

Los bebés comienzan a comunicarse desde que nacen, pero, claro, antes de adquirir el dominio de los sonidos propios de su idioma y de poder utilizar palabras se expresan a base de miradas, muecas, lloros, aspavientos...
Aunque aún no entienden el significado de las frases de sus padres, están especialmente atentos al tono con el que las pronuncian y reaccionan ante él de uno u otro modo.

Por eso debes cuidar mucho este matiz cuando te dirijas a tu hijo, porque si le hablas alto, enfadada o nerviosa, aunque tus motivos no tengan que ver con él, es seguro que se asustará.
Observando tu manera de hablar, tu pequeño va descubriendo la utilidad del lenguaje y se va animando a practicarlo. Al principio, en lugar de palabras emitirá sonidos y ruiditos y les dará un tono diferente dependiendo de lo que quiera decirte con ellos, por lo que después de un tiempo de práctica, no te resultará demasiado difícil interpretarlos. Por ejemplo, cada vez que te diga “ummmm” en un tono ascendente, querrá pedirte algo, y cuando lo haga en tono descendente, será para indicarte que está cansado y necesita dormir un poco.

Que tu pequeño se entretenga balbuceando y gritando en diferentes tonos y volúmenes le ayuda a descubrir su capacidad para producir diversos tipos de sonidos, otro avance que también le anima a hablar.

LA IMPARABLE CONQUISTA DEL LENGUAJE

0 - 6 MESES

Grita y llora para hacerse entender, reconoce tu voz, permanece atento mientras le hablas y juega a producir sonidos.

6 - 12 MESES

Imita tu entonación del lenguaje, repite sílabas (pa-pa-ma-ma), responde a su nombre con ruiditos, entiende algunas palabras si van acompañadas de gestos y mira hacia objetos familiares cuando se los nombras (el biberón,
el chupete, el abrigo...).

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12 MESES

Utiliza una palabra para expresar una frase entera, parlotea consigo mismo y “habla” a sus juguetes.

18 MESES

Articula unas 50 palabras y es capaz de juntar dos o tres para formar sus primeras frases.

24 MESES

Domina entre 250 y 500 palabras y crea frases más largas. El 50% de lo que dice es inteligible.

36 MESES

Tiene un vocabulario de 1.000 palabras y habla lo bastante bien como para dialogar. Pregunta el porqué de todo.

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