Primera enseñanza en la guardería: el segundo año

Una de las dudas que puede asaltaros en caso de que os hayáis decantado por la guardería es si allí recibe la atención que merece y si separarse de vosotros unas horas puede afectar al vínculo tan especial que el pequeño ha creado con vosotros. Tranquilos, es parte de su camino para ser autónomo.

QUÉ HACEN EN LA GUARDERIA

La tutora es la responsable de darle seguridad a vuestro hijo así como de ayudarle a sentirse bien en clase.

Además de esto y debido al tiempo que pasan juntos, irá conociéndolo y detectando los puntos fuertes de tu hijo y aquellos aspectos en los que debe mejorar. Por ello es importante que la relación con ella sea fluida.

LA CLASE DE 12 A 24 MESES

En la clase de Jaime, de 18 meses, han estado jugando en el jardín y ahora toca relajarse un poco. La profesora consigue que todos los pequeños se sienten y observen el libro de láminas que sostiene en las manos. A cada nuevo dibujo (un teléfono, un perro...), pregunta qué es esto y qué ruido hace, al tiempo que anima a los niños a responder.

La profesora sabe que el juego y la actividad son básicos para estimular a los niños y desarrollar sus habilidades. Por eso, ahora que ya se desplazan con soltura, trata de organizar la clase para que puedan moverse por ella fácilmente y acceder a los juguetes con libertad.

Entre los objetivos de este año, la maestra tiene previsto que los pequeños aprendan a identificar el sitio que les corresponde y su percha, para lo cual cada alumno tiene asignado un animal cuyo dibujo le ayuda a reconocer su lugar. También aprenderán a coger solos el babi y a ponérselo con su ayuda.

Otros hábitos que empezarán a trabajar este curso son lavarse las manos antes y después de comer, comer solos y “peinarse” antes de ir a casa.

La capacidad de atención de los alumnos aún es muy breve y las diferencias entre unos niños y otros son muy pronunciadas, por lo que gran parte del día se dedica al juego libre en el patio o en el aula aprovechando el potencial educativo de los juguetes: carretillas, correpasillos, arrastres y pelotas para el desarrollo motor; encajables, puzzles, construcciones, cajas, cubos y palas para favorecer las habilidades manuales; muñecos, cocinitas, volantes y coches para el desarrollo social y emocional, etcétera.

Pero, por supuesto, aún queda tiempo para las actividades organiza das, como pintar con los dedos, leer un cuento, escuchar música y bailar, imitar sonidos o aprender el nombre de algunos objetos de uso cotidiano.

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