Primera enseñanza en la guardería y en casa: el primer año

Si llevas a tu hijo a una escuela infantil en los tres primeros años, te interesará saber qué hace allí y qué le enseñan. Y si le cuidas en casa, te vendrá muy bien saber qué aprenden los niños de su edad en las guarderías y cómo puedes enseñárselo tú a tu peque. ¡Manos a la obra!

QUÉ HACEN EN LA GUARDERIA

Aunque las sigamos llamando guarderías, los centros a los que llevamos a los niños antes de que empiecen el colegio se denominan escuelas de Educación Infantil (no son “guardaniños”) y forman parte del sistema educativo (de 0 a 3 años).

El currículo y la organización dependen de las distintas Administraciones, pero la Ley Orgánica de Educación (LOE) establece los criterios educativos que deben regir su actuación y que son, principalmente: la atención al desarrollo del control corporal y al conocimiento del propio cuerpo, la facilitación del lenguaje y la comunicación, la socialización, el descubrimiento del entorno inmediato y la adquisición de autonomía en las actividades cotidianas habituales.

Y para garantizar que estos objetivos se cumplen, así como para asegurar que los pequeños estén siempre atendidos y en buenas manos, las personas responsables de las clases deben poseer el título de maestro especialista en Educación Infantil o técnico en Educación Infantil o en Puericultura.

LA CLASE DE 0 A 12 MESES

Paula, de 3 meses, se quedó dormida en cuanto sus padres la dejaron en la guarde y ahora despierta y reclama su comida. Tras darle el biberón, la profesora la sostiene un rato en brazos mientras habla con ella. Luego la deja en su cuna y le ofrece un sonajero. Paula acepta el ofrecimiento con gusto. Cuando se le cae de la mano la profe se lo tiende de nuevo, ya que ella aún no es capaz de cogerlo por sí sola. Mientras tanto Juan, de 7 meses, está tratando de gatear detrás de una pelota que sale disparada cada vez que intenta atraparla. La maestra le anima felicitándole cada vez que el pequeño alcanza el juguete y se lo acerca cuando se aleja demasiado y Juan está a punto de echarse a llorar. Después, aprovechando que varios pequeños están despiertos, les canta los “Cinco lobitos” mientras su audiencia observa entusiasmada cómo mueve las manos. Seguro que alguno está reconociendo lo que papá hace en casa.

A esta edad lo primordial es atender a las necesidades físicas y afectivas del niño y eso requiere una gran flexibilidad, por eso la distribución del tiempo es muy aleatoria y depende sobre todo de los ritmos biológicos de cada bebé (a estas edades duermen entre 16 y 22 horas diarias) y del tiempo que permanezca en la guardería.

La profesora tratará de establecer un vínculo afectivo con cada pequeño, para darle seguridad y ayudarle a adaptarse al ambiente.

Pero quédate tranquila, esto de ninguna manera resta fuerza a la estrecha relación que tienes con tu hijo; al contrario, la hace aún más fuerte: él percibe que cuando tú tienes que irte, siempre le dejas en buenas manos. Y eso le da confianza.

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