Tu hijo ya puede usar la bañera grande

Ha llegado la hora de pasar a tu bebé a la bañera grande para que disfrute de mucho más espacio y pueda moverse mejor y sentirse cómodo. Con tu actitud serena lograrás que acoja el cambio con alegría.

Hasta ahora la bañera infantil os resultaba cómoda y agradable para el disfrutar del baño diario, tanto a tu pequeño como a ti. Sin embargo, ahora su cuerpecito empieza a ser demasiado grande para manejarlo con soltura en ese espacio tan reducido y, además, notas que él ya no puede chapotear ni moverse a gusto.

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Por eso debes empezar a bañarle en la bañera familiar. Aunque tu pequeño aún no se mantenga bien sentado, no te agobies: aparte de instalar una hamaca de baño, que os resultará muy cómoda a ti y a él, hay más medidas que puedes tomar para que no se resbale y para que ambos os sintáis a gusto y confiados durante el baño, que además de ser necesario puede convertirse en un momento muy divertido.

De la bañerita a la bañera familiar, paso a paso

La bañera familiar es un espacio grande, hueco y vacío. Éste es el motivo por el que algunos niños sienten miedo y lloran cuando intentamos meterlos en ella. Para evitar que a tu pequeño le ocurra sigue estos pasos:

  • Primero, llévale en su gandulita al cuarto de baño mientras te bañas, para que vea que no te pasa nada por meterte en la bañera y así se convenza de que no es peligroso.
  • Días después, coloca su bañerita con agua dentro de la bañera grande; de esta forma conseguirás que tu pequeño se vaya familiarizando con ese nuevo espacio.
  • Una vez que se sienta bien así y notes que la bañera grande deja de resultarle hostil, echa agua en ella y observa su reacción: si quiere tocarla y para ello le estorban los límites de su bañerita, está preparado para afrontar el gran cambio.
  • Si sospechas que lo que le asusta a tu pequeño es ver tanta agua junta, no llenes mucho la bañera. Para asearle bien basta con que haya una cuarta de profundidad o incluso menos. Más adelante, cuando vaya cogiendo confianza, podrás añadir más agua para que pueda jugar y chapotear en ella a gusto; será divertido y bueno para su desarrollo.

    Su seguridad ante todo

    Además de ir paso a paso, debes tener en cuenta ciertas medidas de seguridad básicas para el baño:

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    • Echa el agua en la bañera antes de meterlo a él y controla la temperatura con un termómetro de baño (debe estar a 35-36 ºC). Cuando esté lista, mete a tu hijo despacito.
    • Cómprale un aro de seguridad o un asiento de baño infantil; se sujetará mejor (a pesar de esto, no debes dejarle solo ni un instante).
    • Para que no resbale si se pone de pie, pon una alfombrilla antideslizante. Y coloca también protectores blanditos en la grifería, ya que esta es muy dura y puede lastimarse con ella.

      En cuanto tu pequeño se sienta tranquilo en la bañera de los mayores, mete en ella cuentos de plástico y juguetes específicos para el baño. Así se divertirá mucho al tiempo que descubre las muchas posibilidades que le brinda el agua (mojar, llenar, vaciar, hundir, salpicar...). Así estará más distraído y no se quejará (o dejará de hacerlo pronto) cuando le laves la cabez (hay "trucos" para los que lloran al lavarles la cabeza).

      Un truco: ¡al agua con él!
      A algunos bebés les aterra el agua y por eso les cuesta mucho acostumbrarse a la bañera grande. Sólo con intuir que van a meterlos en ella se ponen a temblar, lloran, intentan marcharse a otra habitación... En estos casos es recomendable que las madres (o los padres) se bañen con ellos.

      Está comprobado que el contacto piel a piel con su cuerpo desnudo proporciona a estos pequeños la confianza que necesitan para sentirse como “peces en el agua” en este nuevo espacio que tanto los asusta.

      Chapotear en el agua es uno de los ejercicios más completos que pueden practicar los bebés: les fortalece los músculos de la espalda y del cuello, les ayuda a ejercitar los brazos y las piernas, mejora su coordinación corporal, les prepara para el gateo y les hace más conscientes de cómo son físicamente y de lo mucho que pueden hacer con su cuerpo. Todo esto, a su vez, aumenta la seguridad que tienen en sí mismos.

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