Dudas que os genera su cariño al peluche

Si se encariña con el peluche, ¿es porque le falta cariño humano"? ¿Cómo evitar que pierda a su mascota de trapo y se lleve un disgusto? ¿Hasta cuándo tendrá esta dependencia de su peluche?

A muchos padres les preocupa que su hijo elija un objeto-mascota por falta de “cariño humano” o porque va a ser muy inseguro. No hay motivo, como nos aclara la psicóloga Coks Feenstra. A otros les preocupa el aspecto "desastrado" de la mascota de trapo o que el niño la pierda y se lleve un disgusto. Hay soluciones prácticas.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

LAS DOS PREGUNTAS DE LOS PADRES


Cuando el niño se encariña con un peluche, una mantita o una frazada, hay dos preguntas que siempre se hacen los padres: por qué y hasta cuándo.

¿Está nuestro 
hijo falto de cariño?

No, no tiene nada que ver. Los niños con mascota no son más inseguros ni más inmaduros que los que no la tienen. Lo único que les diferencia es que son tan creativos que se inventan un modo estupendo de lidiar con situaciones que les resultan muy difíciles. Quizá, eso sí, sean niños más sensibles que el resto.

¿Hasta cuándo tendrá esta dependencia?

Hasta que llegue a un estadio madurativo en el que ya no necesite ese objeto de consuelo y de transición. El momento es distinto para cada niño. Muchos lo dejan hacia los 3 o 4 años, mientras que otros aún se lo llevan a su primer campamento, a escondidas. No importa, siempre que la mascota no interfiera en su desarrollo. Esto sólo ocurre cuando el niño se obsesiona con su objeto. Pero son casos excepcionales.

UN RESPETO A SU MASCOTA

Tal vez te cueste entender cómo tu hijo puede querer tanto a ese muñeco sucio y desgastado, pero para él es muy importante. Evita herirle en sus sentimientos y trata a su mascota con el debido respeto.

La apariencia no importa.

Tu hijo quiere a su mascota con su oreja dañada, un solo ojo y sin apenas relleno de tanto sobarla. Si no tuvieses más remedio que 
remendarla, procura que no cambie de aspecto.

Aprovecha la hora del baño para lavarla.

Explica a tu hijo que las mascotas, como los niños, deben asearse de vez en cuando. Puede ser buena idea aprovechar el momento del baño de tu hijo para realizar esta tarea.

Y para que no la pierda...

Anota vuestro teléfono en alguna parte de su peluche u objeto-mascota. También puedes comprar otro igual e ir alternándolos, para que tu hijo se encariñe con ambos por igual y los desgaste a la vez. De este modo, si pierde uno de ellos podrá contar con el otro.

Publicidad - Sigue leyendo debajo