Tocar es aprender

Mediante el tacto tu hijo irá adquiriendo información sobre el mundo que le rodea, algo que le ayudará a adentrarse con más confianza en él. Por eso conviene que le ayudes a tener más experiencias “táctiles”.

JUGUETES PARA DISFRUTAR A SOLAS

Muñecos de tela, sonajeros, cuentos blanditos, móviles de cuna, gimnasios de suelo... Con estos juguetes para tocar, tu hijo, además de pasar un buen rato, entrenará su habilidad óculo-manual y su destreza con las manos.

Procura que los muñecos tengan diversas texturas (lisa, rugosa...), que los sonajeros sean de materiales diferentes (goma, tela, plástico...), que el gimnasio tenga botones para apretar y papel plastificado que suene al arrugarlo...

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Hacia los 6 meses será capaz de alcanzar con la mano lo que ve, casi siempre al primer intento. ¡Y éste es un avance que hay que celebrar!

Al poder tocar lo que quiere, se convierte en un participante activo de la vida y adquiere mucho más control sobre su cuerpo y sobre el exterior.

JUEGOS PARA PRACTICAR CONTIGO

Hazle cosquillas y caricias en el dorso y en la palma de sus manos, dale masajes circulares en los deditos, ayúdale a pasar las hojas de sus cuentos de tela y de plástico, sóplale en la espalda antes de meterle en la bañera...

A partir de los 6 meses, juega a sumergir sus manos alternativamente en recipientes con agua fría y agua caliente, condúcele la mano para
que embadurne un papel con pintura atóxica y lavable, déjale coger algunos alimentos con los dedos...

También puedes practicar con él juegos para que entrene su coordinación óculo-manual, como “palmas, palmitas”, “cinco lobitos”... Con ellos le incitarás a mover las manitas y los dedos por separado y a la vez.

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