Claves para los papás primerizos

Aprende a crear un vínculo en los primeros años de tu hijo.

¿Qué puedes hacer?

  • Dedicar espacio en tu mente al bebé, como hace tu pareja, para asumirte como padre y para ser receptivo a las necesidades físicas y emocionales del niño cuando nazca.
  • Comunicarte con tu futuro hijo en el útero hablándole con cariño y suavidad (te escucha desde el quinto o sexto mes), y comunicarte también así con su mamá, ya que lo que ella siente lo experimenta el niño.
  • Implicarte en los cuidados del embarazo: acompaña a tu pareja a algunas visitas médicas y a clases de preparación al parto, haz ejercicio con ella, ayúdale a mejorar su alimentación, preparad juntos la habitación del bebé...
  • Apoyar a tu pareja. Busca información que la anime, escucha sus temores sin quitarles importancia...

    El vínculo con el recién nacido

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    En la actualidad, 8 de cada 10 padres españoles asisten al parto o a una fase del mismo, y la mayoría dicen que es una experiencia muy positiva y emocionante.

    En general, el padre es una ayuda y no un estorbo cuando se ha preparado durante el embarazo, cuando la madre quiere que esté a su lado y cuando él no pretende dirigir el parto ni restar protagonismo a la parturienta.

    Una vez que el niño nace, su principal función es facilitar que la madre pueda estar con su hijo sin que nadie la moleste para que se establezca el vínculo materno-filial y pueda iniciarse la lactancia. En el hospital, el padre es un elemento de apoyo muy importante para la madre si el bebé ha de estar en la incubadora.

    Pero el momento clave es la vuelta a casa, ya que para muchas mujeres (más si están solas) estos primeros días con el bebé son los más difíciles de su vida.

    En esta época, al implicarse en los cuidados del bebé, el padre puede establecer el vínculo afectivo con él, acariciándole, hablándole y mirándole a los ojos mientras le cambia, le hace muecas o juega con él...

    El bebé humano nace “programado” para interesarse por las caras humanas, más que por cualquier otra cosa, y para vincularse rápidamente con quien le cuida. De este modo se inicia el apego, que a él le da la seguridad y la confianza que necesita y que confiere al padre (y a la madre) la fuerza y la resistencia necesarias para atenderle.

    ¿Qué puedes hacer?

    • Pasar todo el tiempo posible con tu pareja y tu hijo en estos días (reserva vacaciones para la vuelta a casa).
    • Asumir ya tus responsabilidades paternas. Entérate de cuándo hay que volver al pediatra con el bebé, de cómo se pone el pañal, colabora en la búsqueda de una persona de confianza que ayude a la mamá cuando tú no estés...
    • Coger en brazos al bebé y acunarle siempre que llore hasta que se calme (fundamental, relevar a tu pareja haciéndote cargo del niño si tiene cólicos). Atender al bebé cuando esté despierto y la madre esté descansando.
    • Evitar que tu pareja se sienta aislada, animarla a salir y a despejarse...
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