Tu hijo destroza todo lo que coge

En cuanto das un juguete a tu hijo, lo muerde, lo golpea con las manos, lo tira contra el suelo, lo abre y en pocos minutos, lo destroza.

Aunque te sorprenda y te moleste su actitud, necesita desfogarse de este modo.

Es su modo de aprender

Sus juguetes, sus muñecos y sus cuentos rotos no son producto de una mente destructiva, sino de una mente curiosa y deseosa de descubrir cómo funcionan las cosas, cómo son por dentro.

Para él, romper y destrozar son maneras muy interesantes de investigar y de aprender, que favorecen su desarrollo intelectual, manual y motor.
Además, así descubre que puede influir en su ambiente y que sus acciones provocan que algo se rompa, o suene, o se rasgue. Y también te hacen reaccionar a ti.

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Cuando en un descuido tuyo te saque la ropa de los cajones o te rompa una revista, no le riñas con frases como “eres malo” o “eres un destrozón”.
Es mejor que le digas algo como “vamos a dejar esto como estaba” y que juntos guardéis la ropa y peguéis con celo las páginas rotas de la revista.

Así le enseñas a ser más cuidadoso con las cosas y dialogante con las personas, sin transmitirle mensajes descalificativos, que podrían acabar dañando su autoestima.
Oponerte a su deseo de investigar destripando todo lo que coge no es bueno para él, porque vetas sus iniciativas. 

Pero es evidente que para que no se haga daño ni os destroce la casa, deberás adaptar vuestro hogar a sus necesidades (quita de su alcance los adornos de cristal, ojo con los tapetes que tienes encima de la mesa, cuidado con los cables...) y ponerle ciertos límites (no le dejes entrar en la cocina ni en el cuarto de baño, ni tocar el ordenador...).

Una cosa es que tenga que experimentar de esta manera tan peculiar, y otra, muy diferente, que pueda hacerlo con todo aquello que le atrae.

Así disfrutará sin romper

Para que vaya mejorando el movimiento de sus manos y se divierta sin necesidad de hacerlo con los adornos, los cajones y los libros que hay en casa, ofrécele juguetes que le mantengan entretenido, como éstos:

  • Encajables y dados apilables.
  • Juguetes de baño.
  • Barajas infantiles para asociar parejas por colores, formas...
  • Tableros interactivos para girar, pulsar, apretar, enroscar...
  • Cubos con agujeros de diferentes formas, para introducir por ellos las piezas correspondientes.
  • Aros que se insertan en un pivote.
  • Juegos de imitación: un teléfono, un volante con bocina y palanca de marchas, un cubo con escoba y fregona, una batería de cocina, un piano de teclas grandes o un tambor...
  • Cuentos troquelados con páginas plastificadas de cartón grueso.

    Todos estos juguetes le permitirán tirar, lanzar y desarmar sin que corra peligro ni destroce la casa.

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