Los reflejos innatos de los bebés

O nacen con ellos o se presentan durante los primeros meses de vida. Son como un pack de bienvenida que, muchas veces, proporcionan al bebé una respuesta inmediata a sus necesidades.

reflejos innatos de los bebés
Olivier Roland / EyeEmGetty Images

Los reflejos incondicionados son respuestas automáticas e involuntarias que tienen los bebés y compensan, en parte, la inmadurez de su cerebro. En un mundo donde los niños apenas eran cuidados, estos reflejos les salvaban la vida. Hoy, también, pues les ayudan a nacer o les hacen actuar en momentos críticos; por eso muchos de ellos siguen siendo importantes para su supervivencia y para la motricidad, pues “todos los movimientos del bebé, en un principio, son provocados por los reflejos primitivos”, explica la psicóloga Elena García, de Reflejos Primarios. Además, “son la base sobre la que se construyen sus primeros aprendizajes”. Por necesidad y como vestigio de la evolución, los niños nacen con ellos completamente activos y deberían integrarse (desaparecer) durante el primer año de vida.

1. Reflejo del moro

Si el bebé (hasta los 5 meses) oye un ruido fuerte o súbito o se le coloca boca abajo y nota que pierde equilibrio extiende brazos y piernas y después cierra los brazos contra su propio cuerpo. Este reflejo “facilita el primer suspiro de vida en el nacimiento y ayuda a abrir la tráquea en caso de sofocación”, cuenta Elena García.

2. De prensión o palmar

Toca la palma de tu peque y verás como cierra toda la mano con fuerza. Dura hasta los 4 meses –cuando empieza a mover sus manitas de forma voluntaria– y hasta le permitiría suspender su propio peso durante un periodo de tiempo corto. Este reflejo ayudaba a los bebés primitivos a ser transportados.

3. De búsqueda u hozamiento y succión

Nace con ambos, y el de búsqueda le dura hasta los 4 meses aproximadamente. Si le tocas la mejilla o la boca vuelve la cabeza hacia lo que le ha tocado y abre la boca para succionarlo. Es básico para la supervivencia cuando las madres, sobre todo por la noche, no lo ponían al pecho, sino que dormían con el bebé y este tenía que ‘servirse’. El reflejo de succión (desaparece a los 2 meses) hace que cuando notan que algo toca su paladar lo aprieten instintivamente. Les enseña la técnica correcta de mamar.

El del paracaídas –poner las manos si cree que va a caer– o el del bostezo se mantienen toda la vida

4. De reptación o gateo

Desde el nacimiento hasta los 4 meses. Hace que si pones al bebé boca abajo mueva las extremidades intentando desplazarse por el suelo. En recién nacidos facilita que el niño pueda desplazarse reptando hasta el pecho de su madre.

5. De marcha automática y escalada

Si colocas a tu bebé en posición vertical, sujetándolo y con los pies desnudos sobre una superficie plana intentará dar pasos de forma rítmica. Este reflejo dura hasta los 3 meses de vida. El de escalada hace que sea capaz de flexionar la rodilla y elevar el pie como si estuviera intentando subir (también dura hasta los 3 meses). Sirve para fortalecer las piernas.

6. De espadachín o tónico del cuello

Hasta los 3 meses, si pones a tu bebé boca arriba y giras su cabecita hacia un lado, él estirará el brazo y también flexionará la pierna de ese lado. Así se asegura un mejor paso de aire. Antes, en el vientre materno, ayuda a que el niño descienda mejor por el canal del parto. Por eso su falta –algo que ocurre muy pocas veces– se ha relacionado con más posibilidades del síndrome de muerte súbita del lactante.

7. De nado y buceo

Ambos solo duran hasta los 3 meses. Si metes a un bebé en la piscina y le sujetas por la tripita, realizará movimientos rítmicos como si estuviera nadando. El de buceo consiste en cerrar automáticamente la glotis cuando se sumerge, con lo que no se atraganta.

8. De Landau

Aparece a los 4 meses y perdura hasta el año. Cuando tumbas a tu hijo boca arriba endereza el tronco y eleva su cabecita mientras extiende pies y brazos para contrarrestar el efecto de la gravedad. Los médicos lo evalúan constantemente porque su carencia puede representar algún problema de salud. Además, algunos peques tienen el reflejo de Landau poco firme.

9. De Galant

Si (hasta los 6 meses) tocas la espalda de tu peque, notarás cómo gira totalmente el cuerpo. Este reflejo le ayuda a descender por el canal del parto, y además aporta flexibilidad y movilidad a sus hombros y caderas.

10. Plantar

Se desencadena al presionar la almohadilla bajo los dedos, los dedos se curvan hacia adelante, como para agarrarse. Es un reflejo de agarre, al igual que el palmar.

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