Cómo hacer tu casa más segura para el bebé

A la hora de decorar una casa con niños, uno de los objetivos es favorecer su integración en espacios comunes como la cocina o el baño. Eso sí, la seguridad ha de primar en todo momento. ¡Los accidentes no avisan!

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D.R.
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Tu hogar, más seguro

Según la Asociación Nacional de Seguridad Infantil, más de la mitad de los accidentes infantiles ocurren en el hogar. En otras palabras, es un 30% más probable que un pequeño tenga un accidente en casa que en la calle. No queremos asustarte, solo que eches un vistazo a tu alrededor y pienses si realmente tu hogar está hecho a prueba de niños.

Te proponemos un ejercicio: date un paseo por tu casa... ¡a gatas! Al estar a la altura de los peques, podrás detectar los riesgos potenciales.

Nunca es tarde para poner un plus de seguridad en vuestras vidas: ¡la prevención es la única fórmula!

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La habitación del bebé

Armarios, estanterías, cómodas, cambiadores... Todos los muebles deben estar correctamente fijados a la pared (no sería el primer bebé que intenta escalar por los cajones...). Algunos cambiadores incorporan un cinturón de seguridad para evitar caídas. Si no, procura tener a mano todo lo necesario para no dejarle solo ni un segundo.

Respecto a la cuna, verifica que cumple con los estándares de seguridad. Los barrotes han de tener una separación de entre 2,5 y 6 cm, y recuerda que debes cambiar la altura del colchón a medida que el niño va creciendo. No la ubiques nunca debajo de la ventana; ni la cuna ni otros equipamientos.

Los animales de peluche, las almohadas y otros accesorios (como las guirnaldas) pueden hacer más daño que bien: un colchón firme cubierto con una sábana de cuna ajustada a la altura de su pecho es todo lo que necesitas para que duerma sano y salvo. Y cuidado con los cordones de las cortinas y cualquier tipo de cable, han de ser inaccesibles para tu peque.

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El cuarto de baño

Una vez que el bebé gatea, mantén la puerta cerrada para que no pueda entrar solo. Aunque te parezca mentira, bastan dos centímetros de agua para que un niño se ahogue (incluso en un inodoro).

¿A qué otros riesgos se enfrenta? Los productos de aseo personal (lociones, aceites y jabones...) pueden ser tóxicos si los traga.

Es importante mantener fuera de su alcance artículos como lentillas, afeitadoras, tenacillas y secadores de pelo.

En la bañera puedes usar protectores acolchados en las esquinas y el grifo, y una alfombrilla antideslizamiento en el fondo. Opta por griferías termorregulables que brinden sin esfuerzo la temperatura del agua ideal (entre 35 y 37 ºC).

Después del baño, asegúrate de que no queda agua en el suelo, un mal resbalón le mandará (o a ti) directo al suelo.

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La cocina

Es, quizás, la más prohibida de las habitaciones. Nunca manipules alimentos, bebidas ni ollas calientes cuando tu bebé esté cerca (los derrames causan la mayoría de las quemaduras en niños de 6 meses a 2 años).

Mientras es pequeño y está en la hamaca es posible que tengas la tentación de ponerle encima de una mesa para tenerle a tu altura: no lo hagas si quieres evitar una caída innecesaria. Tampoco le cojas en brazos mientras sostienes una taza de café u otra bebida caliente.

Una vez que el niño anda, le verás más de una vez de puntillas frente a la encimera intentando alcanzar el objeto más insospechado. Por eso, en la zona de la placa, pon las ollas, sartenes, etc. en los quemadores más cercanos a la pared, y con las asas siempre mirando hacia dentro.

En el lavavajillas, coloca los cubiertos afilados hacia abajo en la cesta al efecto, y no eches el detergente hasta que vayas a accionar la máquina. En general, cuchillos, tijeras, productos de limpieza deben estar situados fuera de su alcance o, en su defecto, en cajones y armarios dotados de pestillos y bloqueos de seguridad.

¿Un último consejo? ¡Asegura el cubo de basura! Muchos bebés se sienten fascinados por lo que allí encuentran.

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El salón

Además de los clásicos protectores de esquinas y enchufes, no te fíes de los enemigos ocultos: velas (quizás no las encienda, pero pueden masticarlas); marcos de fotos (si se caen, el cristal puede romperse); mando a distancia (ojo a las pilas de botón que pueden llevarse a la boca); alfombras (instala antideslizantes)...

La televisión siempre ha de estar anclada a la pared, al igual que los muebles como aparadores, estanterías, etc.

Un manojo de cables enmarañados no es solo una cuestión de orden: suponen un riesgo para el bebé. Guárdalos en un accesorio ad hoc.

En la siguiente foto te mostramos uno que te resultará muy eficaz.

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Los cables, protegidos

La Caja Ebox Mediana Curver es un organizador de cables que te permitirá acabar con los cables desordenados y enredados en el hogar. Ideal para colocar en el escritorio o por detrás del televisor lejos del alcance de tu bebé.

Esta caja tapa cables cuenta con orificios laterales para la ventilación de la instalación eléctrica.

Dotada de tapa antideslizante para ubicar sobre ella dispositivos electrónicos en proceso de carga.

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