Beneficios de la siesta en los niños pequeños

Si lo hacen, descansan mejor por la noche. Y no es el único beneficio que la siesta tiene para tu hijo. ¿Quieres descubrir sus ventajas?

 

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Es buenísimo para su salud

Aunque la siesta se suele asociar con el verano, conviene que los niños de hasta tres años la duerman siempre, no solo en esta estación (con más edad, es más difícil que puedan hacerlo).

Dormir la siesta repone fuerzas, mejora el humor e influye en la actitud del pequeño ante los nuevos aprendizajes, ya que el cansancio también afecta a su comportamiento y a su atención.

Además, descansar un rato después de comer favorece la relajación muscular, que ayuda al estómago a realizar la digestión y mejora la asimilación de los nutrientes. Y durante el sueño, se segrega la hormona del crecimiento.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
No le impide dormir por la noche

¿Y qué hay de la creencia de que la siesta afecta al descanso nocturno? La realidad es que ocurre justo al contrario: se sabe que los bebés y niños pequeños que duermen un rato después de comer tienen mejor calidad del sueño por la noche.

Así que conviene dejar de lado este mito y favorecer el sueño del niño. No olvidemos que el hecho de no dormir lo suficiente tiene una repercusión directa sobre el estado de ánimo del niño: hace que esté más irritable e inquieto.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
A cada edad, un tiempo

No todos los niños tienen las mismas necesidades de sueño. Alrededor de los cuatro meses, necesitan tres siestas (una a media mañana, otra en la sobremesa y otra a media tarde. En total, de cuatro a seis horas).

Entre los seis y los doce meses, suelen dormir dos siestas: una a media mañana y otra por la tarde. En total, unas cuatro horas.

Cumplido el año, y hasta los dos, deben dormir una buena siesta en la sobremesa o hacer dos siestas, a media mañana y en la sobremesa. En total, entre dos y tres horas.

Desde los dos años, lo conveniente es dormir en la sobremesa de una a dos horas.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
¿Y si no quiere dormir?

Para que tu hijo se duerma a la hora de la siesta, pónselo fácil: evita planear actividades familiares al mediodía, crea un ambiente tranquilo en su habitación después de comer (evita ruidos estridentes, baja un poco la persiana...) y acuéstalo con ropa cómoda.

Si es más mayorcito y se niega a echarse la siesta, no te enfades ni insistas, porque entonces la relacionará con pasar un mal rato. Lo mejor es que se tumbe cómodamente y practiquéis juntos una actividad relajada, como ver un cuento, escuchar música tranquila, jugar con su peluche... Al menos, si no duerme, estará un ratito echado y relajado.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Buenos cuidados