Claves para decorar el cuarto del bebé

Además de resultar bonito y acogedor a la vista, el primer dormitorio del bebé debe reunir una serie de requisitos para que sea cómodo, confortable, seguro y muy práctico.

 

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Consejos prácticos

Aunque durante los primeros meses os resultará más cómodo que el bebé duerma en vuestra habitación, es conveniente que organicéis y decoréis su dormitorio desde antes de que nazca. De este modo dispondréis de un lugar donde poder ir guardando sus cositas, tendréis un quebradero de cabeza menos y dispondréis de más tiempo libre para disfrutar de él e iros adaptando poco a poco a vuestra nueva vida.

Contar con la habitación ideal para el bebé no siempre es posible, pero a la hora de destinar una para vuestro hijo, procurad que cumpla estos requisitos:

- Intentad que sea exterior. Así os será más fácil airearla y dispondrá de luz natural, que siempre es más agradable que la artificial.
- Procurad que no dé a una calle concurrida, para evitar que haya ruidos que interrumpan su sueño.
- Es importante que no quede como zona de paso entre otras dos, para evitar molestarle cuando se quede dormido.
- También conviene que quede cerca de la vuestra. De esta forma, cuando empiece a dormir él solo os será más cómodo atenderle.

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Muebles, pocos y bien elegidos

Para no agobiaros, poned los muebles justos. Pero eso sí, con los ángulos redondeados, para evitar futuros riesgos. Generalmente suelen ser suficientes la cuna, una cómoda-cambiador y un armario.

En cualquier caso, colocadlos pegados a la pared, para dejar más espacio libre. Esto os permitirá atenderle con más facilidad y una vez que el pequeño aprenda a gatear, dispondrá de más espacio para moverse y jugar.

Una de las zonas fundamentales del cuarto del bebé es el que vas a destinar a darle de comer. Para estar cómoda necesitarás una butaca, un cojín que te ayude a reposar los riñones y un carrito que te permita tener a mano todo lo que vas a necesitar: baberos, biberones si no le das el pecho, toallitas húmedas, discos absorbentes...

En cuanto a la luz, además de una lámpara grande que ilumine la estancia general, conviene que coloquéis una lamparita auxiliar y uno o dos puntos de luz (olvidáos de las lámparas de pie): os permitirán atender al pequeño por la noche sin necesidad de iluminar la estancia entera, lo que evitará que se desvele.

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Las paredes y el suelo

Para que la habitación de vuestro bebé resulte cómoda y práctica debéis acertar al escoger las paredes y el suelo. Os contamos los más indicados para los pequeños, además de algunos trucos que otros padres han utilizado en la habitación de sus hijos, por si os van bien.

Conviene que decoréis las paredes con una pintura especial para niños tan pequeños, que sea atóxica y fácil de limpiar, o con un papel pintado lavable. Esto os ahorrará más de un disgusto cuando vuestro hijo empiece a hacer garabatos.

Y procurad que los colores sean claritos. Al contrario que los fuertes, son relajantes, ayudan al bebé a conciliar el sueño y resultan más sencillos de combinar. Además, si al final os parece que el tono de la habitación ha quedado demasiado neutro, hay una solución muy rápida y nada engorrosa para animarlo: consiste en colocar unas cenefas adhesivas de motivos infantiles, a diferentes alturas de la pared. Resultan muy sencillas de poner, se limpian enseguida y pueden pegarse tanto en las paredes como en los muebles. Y además, suponen un estímulo visual muy atractivo para el pequeño.

Respecto al suelo, los más indicados para el bebé son el corcho y el vinilo, que son cálidos y confortables y cuesta poco limpiarlos. La baldosa es fría y la madera, aunque queda preciosa y es calentita, resulta demasiado delicada con un niño en casa.

Igualmente, desechad la idea de poner moqueta: acumula mucho polvo, lo que es fatal para la alergia, y requiere una minuciosa limpieza diaria que os quitaría mucho tiempo. Si os gustan las esteras y alfombras, poned una en el cuarto de vuestro hijo, pero antes de adquirirla aseguraos de que es fibras naturales y puede meterse en la lavadora. Y al colocarla, pegadla al suelo con velcro o cinta de doble cara, para evitar resbalones y tropezones.

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Trucos prácticos para su cuarto

Para terminar, algunas ideas de madres y padres que os pueden ayudar:

- Planteaos la posibilidad de comprar "muebles crecederos", de los que crecen con el niño. De momento suponen un gran desembolso, pero duran muchos años.
- Adaptad reguladores de iluminación a las lámparas es otra buena opción. Además de ahorrar energía, permiten crear climas diferentes que ayudan al bebé a relajarse o a espabilarse, según sea oportuno.
- También podéis diferenciar dos zonas en el cuarto: una para jugar y otra para descansar. Esto ayudará al pequeño a distinguir entre el día y la noche y os facilitará la tarea de regular su horario.
- Si su habitación es pequeña, pensad en colocar un banco-arcón. Os servirá de asiento y de juguetero o guardarropa.
- Por último, tened en cuenta que las cortinas a media altura son menos peligrosas para el niño que las que llegan al suelo. Y es que, en realidad no falta tanto para que tengáis a un precioso bebé gateando y explorando por toda la casa. Y más vale prevenir...

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