El A B C de los cuidados del bebé

Tu hijo ya está aquí. Ahora quieres darle todo cuanto necesita. Y te preguntas: ¿qué debo saber?, ¿qué es lo importante? Sigue este abecedario y tendrás todas las claves.

 

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Aspecto

Al nacer el bebé tiene la piel arrugada y cubierta de una sustancia grasa llamada vérnix que le protegía del líquido amniótico en el útero. No hay que quitársela, ya que es muy rica en nutrientes y su cuerpo la absorberá.

Su cabecita puede tener la forma alargada debido a la presión que sufrió al pasar por el canal del parto, cambiará en poco tiempo. Además, quizá tenga los párpados hinchados por la misma causa.

Y algunos bebés tienen la piel de un tono amarillento debido a la bilirrubina, un pigmento que tarda en ser eliminado por el hígado. Para solucionarlo es bueno exponer al bebé a la luz, acercando su cuna a la ventana.

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Baño

Si le gusta, puedes bañarle a diario (si no, basta con lavarlo con una manopla todos los días). Antes de bañar al bebé, caldea la habitación a unos 24 ºC y ten todo preparado y a mano: toalla, pañal, ropita, cremas, etc. Utiliza un champú y jabón aptos para bebés.

Y cuando le seques, aplica una crema protectora en la zona del pañal para proteger la piel de la orina, heces y sudor.

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Cordón umbilical

Debes mantenerlo siempre limpio y seco. No hace falta que le pongas nada (no uses alcohol), cúbreselo con una gasita seca y tápaselo con el pañal, sin quitar la pinza. Repite la operación siempre que se moje el cordón de pis.

Cuando se le caiga el cordón –entre el séptimo y décimo día- aplícale suero fisiológico en la zona un par de días. Hasta que el muñón le cicatrice, observa si tiene un color extraño o huele mal. En este caso debes llevarlo a urgencias, ya que puede indicar una infección.

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Chupete

El bebé llega al mundo con una gran necesidad por succionar que no satisface exclusivamente con las tomas. Así que, una vez que la lactancia esté bien instaurada, es bueno facilitarle un chupete cuando llore o esté intranquilo. Algunos prefieren su pulgar, asunto en el que cuesta mucho influir. Permíteselo sin restricciones tanto el uno como el otro durante todo el primer año (no es necesario aún preocuparte por su dentición).

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Demanda de tomas

Normalmente se empieza con tomas cada 2-3 horas, pero depende de lo que pida el bebé. Ten presente que aún no es capaz de ingerir grandes cantidades, ya que su estómago es pequeño y no acostumbrado a ello (en el útero la alimentación fue continua tomando pequeños sorbos).

No es difícil saber si tiene hambre. Lo indica con estas señales: está intranquilo, balancea la cabeza hacia delante y los lados con la boca abierta en búsqueda del pecho o tetina. O bien hace movimientos con la boca como relamiéndose los labios. Poco a poco irá adquiriendo un patrón más claro en sus demandas.

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Esquema

Al principio el bebé no tiene un esquema fijo de comportamiento ni horarios. En los primeros días debe recuperarse del esfuerzo que supone el nacimiento y adaptarse a la vida fuera del útero. Pedirá tomas con frecuencia y de modo irregular. No obstante, le beneficia que tú mantengas una cierta rutina en cuanto a los cuidados, como el baño, el paseo, el rato de mimos....Esto le ayudará a encontrar su propio ritmo más adelante.

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Fontanelas

Son aberturas que separan los huesos del cráneo del recién nacido. Permiten que los huesos de la cabeza se superpongan en el parto para que el bebé pueda salir y que se expandan luego para que el cerebro vaya aumentando su tamaño. Las que se notan son la anterior (situada entre la frente y la coronilla) y la posterior (está entre la coronilla y la nuca). Son blandas, planas o ligeramente hundidas al tacto y algunas laten.

La anterior suele cerrarse entre los 7 y los 18-19 meses de vida, aunque este cierre puede adelantarse o atrasarse. La posterior suele cerrarse en los 2 o 3 primeros meses de vida.

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Gases

El bebé puede llorar porque tiene gases. Para evitarlos, procura que al darle la toma su boca abarque toda la areola mamaria para que no trague aire, y mantén al niño en una posición más vertical. Además, analiza tu dieta y prescinde de alimentos que favorezcan los gases, como la cafeína, el alcohol, nueces, fresas y alimentos flatulentos como coliflor, brócoli, etc. 

Por otro lado, recuerda que es frecuente que el bebé, a las 3 semanas de nacer, sufra cólicos: lo notarás porque llora fuerte y desconsoladamente, flexiona las piernas, se retuerce y tiene la tripita dura como una tabla. Se cree que tiene que ver con la inmadurez del sistema digestivo y no es grave, pero es muy angustioso para los papás. Suelen remitir a los 3 meses. Si a tu hijo le sucedes, así puedes aliviarle:

- Túmbale boca abajo sobre uno de tus brazos con su cabecita recostada en tu codo. Una mano tuya debe ir por debajo de su tripita y la otra sobre su espalda. Mécele suavemente.
- Dale un masaje, en círculos, con la palma de tu mano sobre su tripa en el sentido de las agujas del reloj.

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Heces

Las primeras heces del bebé, el meconio, son negras, espesas y pegajosas. Al cabo de unos días se vuelven de color pardo verdoso y después de una semana, vuelven a cambiar. Si el bebé solo toma pecho, serán de un color amarillo fuerte y muy líquidas; en cambio, si más adelante empieza a tomar biberón, se volverán de un color pardo claro.

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Irritaciones en la piel

Algunos bebés sufren irritaciones en el culete y la zona genital a causa de la maceración de la piel por el pis y la oclusión de algunos pañales desechables. Algunos, al ser impermeables no permiten la transpiración, lo cual hace la zona susceptible a irritaciones. Prueba otra marca de pañales que garantice la respiración de la piel.

Si está irritado lávale la zona sólo con agua, sin jabón y sécale suavemente. déjale con el culete al aire todos los días un rato y aplica después una crema antiescoceduras.

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Juguetes

El juguete favorito para un bebé es ¡tu cara! Le encanta mirar tu rostro, tus gestos, tu expresión. Su capacidad para ver aún es limitada, pero si lo estrechas entre tus brazos, él te verá bien, ya que es justo la distancia a la que ve (20 a 25 cm). Además, un móvil sonoro o una lamparita con imágenes que cuelguen de su cuna también le agradarán. 

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Kilos

En la primera semana el bebé puede perder hasta un 10% de su peso, aunque empieza a recuperarlo 3 o 4 días más tarde. A partir de entonces aumentará un promedio de 30 gramos al día hasta los 3 meses. No es necesario ni conveniente que lo peses a diario, hazlo de semana en semana. Si el bebé duerme y come bien, se muestra contento y moja a diario unos 6 a 8 pañales, es señal de que está bien alimentado.

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Lactancia

La leche materna es el mejor alimento que puedes dar a tu bebé, el más equilibrado, el que mejor se digiere y el que más nutrientes contiene. De hecho, la Organización Mundial de la Salud recomienda lactancia materna en exclusiva durante los primeros seis meses de vida y a partir de ahí, mantenerla todo el tiempo que la madre considere necesario, al mismo que tiempo que se van añadiendo a la dieta del bebé nuevos alimentos.

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Llanto

Todos los bebés lloran, ya que es su único modo de expresión. Al principio la causa más frecuente es el hambre, pero el llanto también puede deberse a otras causas: que esté mojado, le duela algo, tenga frío o calor, esté sobreestimulado o se sienta solo.

En los primeros dos meses el promedio del llanto es de 2 horas diarias, en el tercer mes alcanza un máximo de 3 horas, pero hacia el cuarto mes disminuye a una hora diaria. Es importante atenderle, no le dejes llorar, acompáñale cogiéndolo en brazos, meciéndolo etc.

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Moisés

El bebé en el útero estaba arropado por las paredes uterinas, disponiendo de poco espacio. Por ello la cuna puede parecerle enorme y causarle sensación de vacío. El moisés, el cuco o una minicuna son más idóneos para tu pequeño durante los primeros meses. También puedes reducir el espacio de su cuna de barrotes colocando toallas enrolladas a los laterales y en el cabezal, además de acostarle a los pies de la cuna para que note el piecero (con la ropa sobrante bien remetida bajo el colchón).

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Necesidades

El bebé necesita alimentación, calor, amor, ternura y protección. En el primer mes vive una gran transición: del entorno cálido donde fue alimentado constantemente y en el que los vaivenes rítmicos de su madre le hacían dormirse ha pasado a uno muy diferente donde debe respirar, comer y mantener su temperatura por sí solo. Bríndale un entorno que se parezca al máximo al anterior: mucho contacto físico, besos, caricias, balanceo etc.
 

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sueÑo

El bebé suele dormir de toma a toma en los primeros meses e incluso algunos se duermen mientras comen. Si el tuyo es así, actívale rozándole suavemente la mejilla para que siga. Los pequeños duermen según su necesidad, pero puede suceder que tras un día de mucho ajetreo, le cueste dormirse y llore. Cógele en brazos y mécele, esto le ayuda a serenarse.

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Ojos

Al nacer, el color de los ojos suele ser azulado debido a la ausencia de melanina (el pigmento natural del cuerpo). El definitivo no se establecerá hasta los 3 meses, aproximadamente. Para su cuidado, si tiene legañas, sumerge en agua tibia una gasa esterilizada y límpiale desde dentro hacia el rabillo del ojo. Usa una diferente para cada ojo.

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Postura

Acuéstale siempre boca arriba, la postura boca abajo está totalmente desaconsejada desde que quedó demostrado que aumenta el riesgo de muerte súbita. Cuando ya tenga dos o tres meses es bueno que en los momentos en los que está despierto le pongas boca abajo para que vaya fortaleciendo los músculos del cuello, lo que le permitirá levantar un poco la cabeza a partir de esa edad.

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Quietud

¿Es un bebé tranquilón o nervioso? Cada niño nace con su propio carácter, según los genes que le hayan caído en suerte. Pero un embarazo o parto difíciles también pueden influir en su estado anímico de los primeros meses. Al ofrecerle un entorno sereno y armonioso, el bebé se irá tranquilizando. Para todos es importante no someterles a una abundancia de estímulos. Su sistema nervioso no está del todo desarrollado y todas las sensaciones son nuevas para él. Incluso se asusta de sus propios movimientos incontrolados de piernas y brazos. Por ello es bueno envolverle en un arrullo.

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Regurgitaciones

Debido a la inmadurez de su aparato digestivo es normal que el bebé devuelva un poco de leche tras la toma. Si la cantidad es tan pequeña que no le hace perder peso, no te agobies, porque el problema suele remitir espontáneamente antes de los 6 meses.

Para ayudarle, dale de comer en una postura en la que esté semi-incorporado, dale las tomas tranquilamente intercalando alguna pausa, acuéstale cuando estés segura de que ha echado todos los gases y levanta la cabecera de su moisés unos 30 grados, poniendo un cojín bajo el colchón o con bloques de madera en las patas dlanteras de la cuna. los pies delanteros. Si regurgita mucho, en todas las tomas, le notas molesto y su peso se ve afectado, llévalo al pediatra, ya que puede tratarse de un problema de reflujo gastroesofágico que quizá haya que corregir.

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Salud

Los consejos de personas bien intencionadas pero no expertas en bebés tranquilizan, pero no ayudan. Quién mejor sabe lo que necesita tu hijo en cuestiones de salud es el pediatra. Lleva a tu hijo a las revisiones que te paute, no dudes en preguntarle todas las dudas que te surjan, aunque pienses que son una tontería, y hazle caso cuando te aconseje que sigas el calendario vacunal y en todas sus recomendaciones.

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Temperatura

En las primeras semanas el niño no es capaz de mantener bien su temperatura corporal. En el útero siempre había una temperatura agradable y constante de 36,5º C. El bebé pierde fácilmente calor por la cabeza, así que ponle un gorrito que le cubra los oídos y la cabecita, incluso dentro de casa si esta está fría. Si el bebé tiene frías la punta de la nariz y las manitas, debes abrigarle más. Pero si tiene la nuca sudada, pasa calor y debes quitarle alguna prenda.

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Uñas

Al principio no se las cortes, podrías hacerle una heridiTa que daría problemas si se infectara. Para que no se arañe puedes ponerle unas manoplas. Más adelante, cuando se las cortes, utiliza unas tijeras específicas para bebés con las puntas redondeadas.

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Vías respiratorias

El bebé al nacer aún tiene que despejar sus vías respiratorias y para ello estornuda en los primeros días. No es un síntoma de que esté constipado, sino un acto reflejo típico del recién nacido.

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AXilas

Comprobarás que si sujetas a tu recién nacido por las áxilas, aún no sujeta la cabecita y ésta se va hacia atrás. A las 6 semanas ya la puede mantener unos segundos y a los 3 meses puede levantarla, incluso en posición boca abajo. Hasta ese momento, cada vez que le cojas o le cambies de ropa, ten cuidado y sujétale la cabeza. En cuanto a las axilas, cuando le bañes, sécale bien esta zona, dándole toquecitos entre los pliegues con una toalla suave.

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Yo

En tu afán de prodigarle los mejores cuidados, no te olvides de ti. Pide ayuda si te desbordan la situación y el agotamiento y deja que te mimen. Pasas por un periodo muy especial pero infinitamente cansado, conseguir un poco de tiempo para ti te sentará muy bien y te ayudará a cuidar mejor a tu hijo.

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Zapatitos y ropa

Aún no es necesario preocuparte por sus zapatos. Empiezan a ser importantes cuando dé sus primeros pasos, algo que sucede entre los 10 y los 12 meses. En casa puedes dejarle descalzo, para que sienta el suelo, un buen ejercicio para sus músculos. Si empieza a ponerse de pie, es bueno ponerle calcetines con suelas antideslizantes o zapatos de primera puesta.

En cuanto a la ropa de sus primeros meses, procura que las prendas que estén en contacto con su piel, sean de algodón 100%. Los tejidos sintéticos o de lana puede irritar su delicada piel. 

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