¿De qué color pinto el cuarto del bebé?

Algunos relajan al niño, otros le transmiten vitalidad, o mejoran su concentración, o alegran su entorno. Tenlo en cuenta al pintar con ellos su dormitorio y su espacio de juegos.

 

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Una elección importante

Ahora que tu hijo está dejando de ser bebé, ¿quieres redecorar su dormitorio o su cuarto de juegos y te planteas cómo pintarlos? Pues haces muy bien, poque escoger los colores más adecuados es muy importante para que el peque se sienta cómodo en estos espacios.

¿Para dormir o para jugar?

Es importante que tengas muy presente el uso que tu hijo va a dar del cuarto que estás decorando, porque eso influye a la hora de elegir el color más oportuno.

- Si lo que vas a pintar es su dormitorio, recuerda que el color debe estar en una tonalidad suave; si es muy fuerte excitará al niño y le impedirá dormir bien. Por la misma razón, conviene que no haya mucha mezcla de colores, aunque puedes poner algún detalle de una gama distinta para evitar la sensación de monotonía.
- Para el cuarto de juegos sí puedes utilizar colores más intensos en  alguna pared o rincón (tienen efecto estimulante), pero siempre combinándolos con zonas grandes en colores neutros para evitar la sobreestimulación, que a la larga cansa al niño, le pone nervioso y dificulta su aprendizaje.

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Azul o violeta

Ambos tienen efectos relajantes y resultan ideales para el dormitorio (en tonos pastel) o para el cuarto de juegos (combina tonos suaves con otros intensos en paredes y en detalles).

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Blanco

Aporta sensación de bienestar. Genial para combinarlo con otros y crear el equilibrio perfecto en cada cuarto.

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Amarillo claro

Pinta con él una pared de su espacio de jugar y elige algún detalle amarillo para su dormitorio; está demostrado que favorece la concentración.

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Rojo

Es excitante y levanta el ánimo, porque acelera el ritmo cardíaco.

Por eso no es adecuado para su dormitorio (puede dificultar su sueño), pero sí para incluirlo en pequeños detalles, como una mesita, parte de una alfombra o los tiradores del armario, en otras habitaciones de la casa o en su cuarto de juegos.

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Naranja

También es estimulante pero resulta menos agresivo que el rojo. En tonos pastel o salmón, es adecuado para pintar un dormitorio infantil que tenga poca luz natural, igual que el rosa claro.

En tonos algo más fuertes anima el cuarto de juegos (muy conveniente si el niño es muy tranquilo y queremos favorecer su “vitalidad”).

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Verde

Relaja y transmite buenas sensaciones. Elige verdes de la naturaleza (manzana, hierba...) en tonos suaves y lograrás que su dormitorio se convierta en un buen guardián de su descanso.  

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¿Y para su ropa?

¿Qué colores son los más adecuados? Depende de lo siguiente:  

- Su forma de ser. Si es muy tranquilo, le vendrán bien prendas en naranja, salmón, rosa o rojo (éste, combinado con tonos neutros). Si es nervioso, ponle colores más fríos (azules, verdes...) o combina marrones con tonos más alegres. El blanco es perfecto para todos.
- La hora del día. Recurre a los colores más energéticos por la mañana, cuando debe moverse, y a los verdes, azules claros o violetas para el pijama, la toalla...

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