El baño del bebé, paso a paso

No es solo cuestión de higiene. Este pequeño ritual de agua es también un momento de relajación y disfrute para él y para ti. Te contamos qué has de hacer para que sea lo más gustoso y seguro posible.

 

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Un ritual muy placentero

El baño es uno de los momentos más agradables que vas a compartir con tu hijo durante los primeros meses de su vida. Una vez que pierda el inicial miedo al agua (algo en lo que influyes tú), será él quien te sonría cuando sepa que llega ese instante único.

Por qué es tan beneficioso

“Es un momento mágico de comunicación entre padres e hijos”, explica Laura Espart, matrona del Hospital Arnau de Vilanova, de Lleida. “No hay ningún estudio que demuestre por qué pasa, pero es una conjunción de varios factores: el agua cálida, el sonido del líquido y las caricias y suaves masajes que le proporcionas le hacen estar más tranquilo”, argumenta la matrona.

A través del agua tu hijo aprenderá, fortalecerá sus músculos, se despertará su curiosidad por el entorno y sus ganas de jugar.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
La mejor hora para bañarle

“No existe una hora mejor que otra para realizar el baño, aunque es cierto que a muchos padres les viene mejor por la noche porque tienen más tiempo para disfrutar y estar con su hijo”, conviene Laura Espart.

Y no le falta razón. Si queréis estar ambos padres presentes y dedicarle más tiempo, es más probable que lo encontréis por la tarde.

Mantén una rutina

En cualquier caso, es recomendable que sea a la misma hora cada día porque la rutina le beneficia y le da confianza. “Lo bueno es marcar ritmos y que comprenda que tras una cosa viene la otra”, sugiere la comadrona.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Todo a punto

Es importante dejarlo todo a mano y preparado para no tener que improvisar. Pon la toalla cerca de la bañera, lo mismo que el pijama o ropa limpia, el peine, el pañal y la crema del culito e incluso algún juguete de goma. Y ten a mano, por supuesto, la esponja y el jabón para no tener que dejar a tu hijo solo mientras buscas esos productos.

En un lugar caldeado

Conviene que la temperatura de la habitación esté entre 22 y 24 ºC, ya que al sacarlo del agua pierde rápidamente calor corporal. “Si en la casa no hay calefacción puedes poner estufas eléctricas o dejar el grifo del agua caliente corriendo para que caldee el ambiente”, sugiere Espart.

Evita siempre que puedas los cambios bruscos de temperatura.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
El recipiente adecuado

La bañera grande, una bañerita de bebés..., incluso un barreño, o un recipiente en forma de cubo específico para este cometido.

“Ha de ser simplemente un espacio seguro donde los padres se sientan cómodos sujetando a su hijo para que no resbale y esté a gusto”, mantiene nuestra asesora.

Las ventajas de las bañeritas

Pero no es menos cierto que en los primeros meses las bañeritas aportan algunas ventajas. “El agua se mantiene más tiempo caliente, es más fácil cubrirle el cuerpo hasta el pecho, los bordes de plástico son menos rígidos en caso de coscorrón y puedes ubicarla en un lugar elevado para evitar dolores de espalda”, resume la matrona.

No obstante, insiste en que lo verdaderamente importante, más que el recipiente que se use, es que el bebé esté siempre vigilado. “Un descuido puede ser fatal. No hay que dejarlo solo jamás”, alerta.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Con calma y seguridad

Llena la bañera con una cantidad de agua que le cubra el pecho cuando lo introduzcas. No más. Comprueba la temperatura.

Báñale así

- Empieza metiendo sus pies y, poco a poco, el resto de su cuerpo, echándole agua por las piernas para que la perciba y se habitúe.
- Nunca lo dejes suelto. Pasa tu antebrazo por detrás de su espalda, haciendo que su cabeza se apoye en la parte interna de tu codo y con esa mano lo puedes sujetar, o bien por debajo de la axila o bien por debajo de la ingle. De esta manera es imposible que resbale.
- Con la otra mano le echas el agua o le pasas la esponja o le acaricias.
- Deja la cabeza para el final.
- Acompaña todo este proceso hablándole de manera dulce y cariñosa y explicándole qué le estás haciendo y lo bueno que es para él este baño.

Todas estas acciones le tranquilizarán y le harán más feliz. Como a ti.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
¿Qué productos utilizo?

Puedes emplear productos lavantes sin jabón o con pH neutro o pH fisiológico, específicos para bebés. Y, según la matrona, a veces se puede usar solo agua, ya que “en realidad los bebés pequeños se ensucian poco porque no gatean”, explica. Las esponjas, vegetales o de fibras naturales.

Y después, bien sequito

Cuando le saques, con las dos manos y sujetando la toalla bajo tu barbilla, cúbrele la cabeza con la capucha (es la zona por la que más rápido pierde el calor), túmbale en el cambiador y sécale con suavidad, sin friccionar para no irritar su delicada piel y cuidando que no quede humedad en las zonas de pliegue.

Aprovecha para darle un masaje y hablarle mientras le untas el aceite o la crema. Las lociones y cremas hidratantes son indispensables para los bebés con piel atópica. Y, en general, conviene elegir hidratantes para pieles sensibles, sin perfumes ni parabenes ni conservantes, o dermocosméticos para pieles sensibles (en farmacias).

Sólo queda ponerle el body, el pañal, protegiendo la zona del cordón (recuerda, bien seca), vestirle, peinarle con su cepillo de bebé...

¿Y la colonia? “Este es un tema muy cultural. En muchos países se sorprenden de cuánto perfumamos a los bebés en España”, comenta Espart. En todo caso, opta por una sin alcohol y pónsela en la ropa mejor que en la piel. Ahora sí, ¡qué guapo!

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Otras cuestiones importantes

La temperatura del agua ha de estar a 35-37 ºC. Pon primero agua fría y añade después la caliente. Puedes recurrir a un termómetro para medirla, pero déjate guiar por tu sentido común.

“Basta con comprobar que es agradable.Ni muy fría ni muy caliente. Es la temperatura aproximada a la que se bañaría un adulto”, cuenta la matrona.

¿Cuánto debe durar?

No hay una regla fija respecto a la duración del baño. “Cuando aún es bebé bastan 5 minutos, ya que el objetivo es sólo su higiene. Cuando son algo mayores y ya juegan se puede alargar entre 10 y 15 minutos”, explica.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Ten cuidado con...

En el momento del baño debes tomar una serie de precauciones con algunas zonas del cuerpo del bebé.

El ombligo

Hasta que se le caiga, tal vez prefieras bañarle en seco (pasarle una esponja, sin sumergirle). Si le bañas, que sea rápido para que no esté mucho en remojo. Sécalo bien para que no se le infecte.

La vagina de la niña

Lávala siempre de arriba hacia abajo, pasando suavemente una esponjita.

El pene del niño

No hace falta limpiar el glande por ahora. Cuando el bebé sea algo mayor la limpieza será más fácil, porque saldrá de forma natural.

Los oídos

A los bebés no se les deben limpiar los oídos por dentro. No te preocupes, ya tienen su propio mecanismo de limpieza, que es la cera.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Buenos cuidados