Cómo acostar al bebé

Es muy importante que los pequeños estén seguros a la hora de descansar. Con estos pasos tú evitas sustos y él duerme tranquilo.

 

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1. Preparación

Hora de dormir: luces fuera, movimientos lentos, silencio... Es importante colocar bien las sábanas de la cuna, remetiéndolas por debajo del colchón para que no se salgan (el bebé podría enrollarse con ellas). Elige unas suaves y de tejidos frescos y naturales para que tu hijo duerma a gusto y no se destape.

 

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2. Mimitos

Antes de dejar al bebé en la cuna mímale suavemente y mécelo para adormecerle, pero acuéstalo antes de que se quede dormido del todo. Así, si se despierta en la noche no se extrañará de no estar en brazos y tal vez vuelva a dormirse.

 

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3. A tumbarse

Deja al bebé en la cuna con mucha suavidad para que no tenga sensación de vértigo (es algo habitual en los bebés, por un reflejo instintivo llamado de Moro) y esté lo más cómodo y relajado posible. Dejándole con cuidado evitarás que llore, se ponga nervioso y le cueste mucho más dormirse.

 

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4. Sueño seguro

La postura adecuada para acostar a los bebés es boca arriba o, si suelen vomitar y no tienes un plano inclinado, de lado. Pero nunca boca abajo, ya que en esta posición existe más riesgo de que se produzca el “síndrome de muerte súbita del lactante” (en los pequeños que tienen esta predisposición).

 

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5. Bien colocado

Los pies del bebé pegados al piecero, la sábana arremetida por la zona de abajo y el embozo bajo sus axilas. Así evitas que se cubra la cabeza con las sábanas, otro factor que influye en que apareza la muerte súbita.

 

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6. Y a soñar

El bebé ya está en la posición correcta y cómoda para dormir. Relájate y dale unos mimos con suavidad. Procura salir antes de que se duerma, para que sepa que te has ido y no se asuste si se despierta y no estás. Pero regresa en seguida si llora, cuantas veces haga falta, quedándote un ratito y volviendo a salir. ¿Ya duerme? ¡Buenas noches!

 

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