Masaje Shantala, paso a paso

La técnica del Shantala se caracteriza por movimientos lentos, rítmicos, firmes y siempre hacia abajo. Es un tipo de masaje muy completo y muy beneficioso para el bebé.

 

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1. Comienza por el pecho

Unta tus palmas con aceite, frótalas, ponlas juntas sobre el pecho del bebé y deslízalas hacia fuera en dirección opuesta, siguiendo la línea de las costillas, como si estuvieras alisando las páginas de un libro.

2. Sube y baja las manos haciendo "olas"

Ahora tus manos suben y bajan de forma alterna, cruzándose, desde el costado izquierdo del bebé (zona de cadera-ingle) hasta su hombro derecho y desde la cadera derecha al hombro izquierdo. Son como olas. El canto de tu mano debe deslizarse por el cuello del niño.

3. Pasa a los brazos

Con el niño tumbado sobre el costado derecho, sujeta su brazo extendido con tu mano izquierda mientras con la derecha rodeas su hombro. Tus dedos índice y pulgar formarán un brazalete que irás deslizando por su brazo. Al llegar a su muñeca, insiste tres veces, sujeta su manita con tu mano derecha y repite este movimiento con la izquierda, de forma que tus manos se sucedan de forma fluida.

4. Ahora, la mano y el antebrazo

Después rodea con cada mano, una junto a la otra, la parte de su brazo cercana al hombro y ve desplazándolas con un movimiento de torsión (cada mano en un sentido). Al llegar a la muñeca insiste tres veces y vuelve a comenzar en el antebrazo una vez más. Repite todo el proceso con el otro bracito del bebé.

5. Céntrate en las palmas de las manos

Con tus pulgares, masajea las palmas desde la base de la mano hasta la punta de los dedos.

6. La zona de la tripa

Desde la base del pecho, sin tocas las costillas, desliza las manos planas, lentamente, una después de otra, hacia ti y en perpendicular al bebé. Los movimientos deben sucederse como olas, con un ritmo constante. (Este ejercicio no se aconseja si no se ha desprendido el cordón).

7. Pasa a masajear las piernas

Tienes que hacer el mismo movimiento que con los brazos. Primero, bajando en forma de brazalete desde el muslo hasta el tobillo, con una mano y después con la otra. Repite varias veces. Después, con las dos manos a la vez pero moviéndolas en dirección opuesta, haz los movimientos de torsión, como si exprimieras, desde la ingle hasta el pie. Insiste en el tobillo.

8. La planta de los pies

Masajea la planta del pie del bebé, primero con los pulgares desde el talón hasta los dedos. Luego con toda la palma de la mano.

9. Llega el turno de la espalda

Pon al niño boca abajo y transversalmente a tus piernas, con su cabeza a tu izquierda. Coloca tus palmas planas en la parte superior de su espalda y realiza movimientos de vaivén, una mano primero y la otra después, hacia delante y hacia atrás. Al mismo tiempo, las manos se desplazan transversalmente hacia los riñones con lentitud.

10. Recorrido de la espalda

Con la mano izquierda, recorre su espalda, desde la nuca a las nalgas con lentitud y firmeza, como si tu mano fuera un rodillo de amasar. Al mismo tiempo, con la mano derecha tienes que sujetar el culete del bebé, en oposición al empuje de la mano izquierda. Repite varias veces el mismo proceso.

11. Desde la espalda a los pies

Alarga el segundo movimiento, con la mano izquierda y con firmeza, hasta los talones. Con la mano derecha sujeta sus pies y mantén sus piernas lo más estiradas posible, mientras recorres las espalda, el culete y las piernas con la mano izquierda. Al llegar a los talones, levanta la mano y vuelve a empezar desde arriba.

12. Desde la frente a las mejillas

Es un masaje muy ligero, un roce con las yemas de los dedos. Comienza por la frente hacia los lados siguiendo el borde de las cejas. Cada viaje llega más lejos, hasta las sienes y a las mejillas.

 

13. El resto de la cara

Después, desde la base de su nariz, con los índices o los pulgares, haz un movimiento ligero y de poca amplitud hacia arriba y otro hacia abajo. Por último, posa los dedos ligeramente sobre los párpados del bebé y, desciende por los bordes de la nariz hacia las comisuras de la boca y hasta la barbilla y el cuello.

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