Es fácil portear a tu bebé

El porteo es como llevar al niño en brazos y apoyado en tu pecho, pero con las manos libres y sin cansarte demasiado. Puedes utilizar un foulard específico, una bandolera de anillas o un portabebé como el de las imágenes. Elige el sistema que te resulte más cómodo para tu hijo y para ti y que te ofrezca mayor seguridad.

 

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Antes de nada...

Sea cual sea el sistema que elijas para portear a tu hijo, es prioritario que antes de utilizarlo por primera vez te asegures de comprender las instrucciones de uso y los cierres de seguridad. Si papá y mamá usáis 
el mismo portabebés, comprueba cada vez que te 
lo pongas que la medida no ha sido modificada.

A tus brazos

Una vez que te hayas colocado el dispositivo, coge a tu bebé. Conviene que la primera vez realices la ubicación del niño cuando esté tranquilo, para que no se sienta inseguro. Pero, como veis, Mario estaba con un ataque de cólicos, así que tenía derecho a protestar.

Y ahora... ¡dentro!

Un bebé tan pequeño y con molestias es muy difícil de manejar. Por eso, mientras abres el sistema de porteo, apóyalo en tu hombro y sírvete del hueco entre tu 
cuello y tu cabeza y de la mano que soporta el culete.

Bien sujeto

En esta postura semifetal, muy cerca del corazón de mamá, el niño se encuentra mucho mejor y se reducen las molestias del cólico. El sistema de porteo es una ayuda que te permite tener las manos libres, muy valorable cuando los cólicos se repiten a diario.

Para acabar

Así, acurrucado, puedes aprovechar para dar al niño un masaje en el culete o en la tripa. Si además te desplazas con suavidad por la casa y controlas tu ritmo respiratorio para no transmitirle nerviosismo, 
el vaivén y tu ritmo cardiaco suave le ayudarán a conciliar el sueño.

El niño participa

Cuando el pequeño ya conoce el sistema de porteo, puede colaborar en el proceso de “instalación”
y así todo resulta más sencillo. Carla sabe que ahora toca paseo y va colocando las piernecitas a cada lado de la cadera de mamá.

Toca comprobar

Antes de salir, comprueba que el peso está bien repartido entre el hombro, la espalda y tu cadera, que estás cómoda y que en caso de necesidad, puedes cambiarlo a la otra cadera.

De cara a la calle

Cuando el bebé ya está en edad de “cotilleo”, disfruta mucho con la visión de la calle que le ofrece esta perspectiva. El sistema de porteo es una opción a tener en cuenta cuando el domicilio no tiene ascensor y si has de acudir a algún lugar con poca movilidad para el carrito o con gran aglomeración de gente.

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