5 formas de acunar al bebé

Para relajarle, ayudarle a expulsar los gases, calmarle si siente dolor... Los brazos de papá y mamá son el mejor remedio.

 

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Cuando está molesto o no logra dormir

Le están brotando los dientes o le duelen los oídos, o está nervioso y no logra conciliar el sueño... Acunarle le aliviará en el primer caso (los dolores pulsátiles se acrecientan al estar acostado) y le calmará en el segundo (los brazos de papá o mamá son los que más le tranquilizan, porque le hacen sentirse seguro). Para aumentar más la sensación de relax y protección, pon al niño mirando hacia ti, cerca del corazón, para que su ritmo le ayude a dormir, y aplica un ligero balanceo.

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Si le duele la tripa por gases

En ocasiones el bebé el bebé está irritable y llorón y notas que encoge las piernas, como si le doliera la tripa. Puede ser que no haya expulsado bien los gases. Si le ocurre, túmbale boca abajo recostado en tu antebrazo. Con la otra mano cógele los pies y flexiónale las piernas. Hazlo 10 veces, déjale descansar y repite.

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Cuando quiere descubrir el mundo

A partir del tercer o cuarto mes, la curiosidad del bebé por todo lo que le rodea es infinita y disfruta muchísimo mirando lo que le ofrece el entorno. Colócale hacia afuera, sujetándole por debajo del culete. Si eres diestro has de tener la mano derecha en esta zona, porque es la que soportará todo el peso del niño. Tu otra mano, bajo su axila, ha de servir de barrera (ojo, no le aprietes la tripa o dificultarás su digestión).

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Para que expulse los gases

Es una tarea bastante difícil para algunos bebés. Si el tuyo se pone nervioso tras la toma y no logra echarlos bien, colócale con su cabecita por encima de tu hombro, incorpórale el culete para evitar oprimirle el estómago con tu cuerpo y dale unos golpecitos muy suaves y rítmicos en el centro de la espalda. Hazlo con la mano abierta (ponte un paño en el hombro, por si regurgita algo de leche). Si no lo consigue, cámbiale al otro hombro y repite el proceso.

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Cuando tiene estreñimiento

Incluso los niños que tienen un ritmo de evacuación correcto pueden pasar un día complicado. Si notas que se pone rojo y muestra síntomas de dificultad, túmbale boca abajo sobre tus rodillas (recuerda que una de tus manos ha de estar en su pecho y la otra en sus muslos), sube y baja los talones de tus pies y traquetea las rodillas, al tiempo que le das palmaditas suaves en el culete.

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