¿Puedo ayudarle a echar los gases?

Después de comer, el bebé debe expulsar el aire que haya tragado. Así estará cómodo y descansará mejor. Prueba estas posturas para ayudarle a eructar.

 

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Sentado en tu regazo

Una postura ideal para bebés a partir de los 3 meses, cuando ya han adquirido tono muscular en el cuello y en la columna. Hay muchos que logran eructar más fácilmente cuando están sentados sobre el regazo de mamá y esta les da palmaditas en la espalda.

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Haciendo la bicicleta

Otro ejercicio ideal para los que acumulan gases: túmbale boca arriba, cógele por los tobillos y empuja sus piernas para que las rodillas le presionen en el vientre. Primero las dos rodillas juntas y luego una después de otra, con un movimiento de pedaleo.

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Tumbado en tus rodillas

Si no echa los aires, prueba a tumbarle boca abajo en tu regazo, con su tripita en tus rodillas, y dale unas palmaditas huecas en la espalda. No a todos los bebés les gusta estar boca abajo. Si llora o regurgita demasiado (expulsa mucha leche), prueba otra postura.

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En la cuna de tus brazos

Esta variante, boca abajo, sí suele gustar a los pequeñitos y te permite acunarle, al tiempo que le masajeas la tripa. El vaivén le ayudará a expulsar los gases y le aliviará un poco si padece cólicos.

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Un masaje en la tripita

Si con frecuencia está molesto por los gases y además le cuesta hacer caquita, aprovecha los cambios de pañal para hacerle masajes en la tripa y contribuir al movimiento intestinal. Con el bebé tumbado boca arriba, haz círculos en su vientre con tu mano abierta, despacio, en el sentido de las agujas del reloj.

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Apoyado en tu hombro

Ponte un babero en el hombro por si regurgita algo de leche  (sería normal), apoya al bebé contra tu pecho, sujétale poniendo tu mano en su culete y con la otra mano, ahuecando la palma, dale unas palmaditas suaves en la espalda. O hazle caricias con un dedo, subiendo y bajando por su columna.

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