De la bañera de bebé a la de mayores

Si tu bebé apenas cabe ya en su bañerita, puedes pasarle a la bañera grande. Para que no coja miedo tendrás que hacer que esté cómodo. Descubre cómo conseguirlo.

El momento del baño es muy importante en la vida de tu bebé. Jugar y chapotear en el agua despierta sus sentidos, fortalece sus músculos, regula su respiración... Y si se lo das siempre a la misma hora, es un regulador de horarios y rutinas, tan necesarias para él como para la armonía famiiar.

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Puede suceder que, al verse en un espacio mayor y con más agua, tu peque sienta temor y se muestre reacio. Para facilitarle la transición es recomendable, los primeros días, colocar la bañerita dentro de la bañera grande (si el modelo lo permite). Así el cambio no será tan brusco y el niño, que reconoce su bañera, se sentirá más seguro y a gusto en ella.

Bebé relajado y seguro

Antes de dar este paso, una buena idea para que se vaya familiarizando con el baño de los mayores es que le lleves contigo sentado en su gandulita cuando vayas a ducharte o a bañarte. Así verá que no pasa nada. También puedes probar a meterle contigo en la bañera, se sentirá más relajado y seguro si está sobre tu vientre (ojo, deberás tener a alguien que te ayude para salir y sacarle). Puedes introducir ya pequeños juguetes de baño con los que se entretenga y aprenda.
Ya sea así o desde la bañerita que has introducido, cuando creas que tolerará bien la novedad métele directamente en la grande. Tendrás que mantenerle bien sujeto todo el tiempo, pasando un brazo bajo su cabeza y sujetándole por la axila, mientras que con la otra mano le acaricias y le aseas.

Juguetes que ayudan

Otra buena idea, si tu hijo ya está cerca de cumplir 6 meses, es comprarle un asiento de baño en forma de aro. Los hay con juguetes incorporados para distraer al niño y como se ajusta con ventosas al suelo de la bañera, evita que el crío se caiga hacia los lados y a ti te facilita estar en una postura menos forzada.
Si tu hijo es más pequeño y aún no tiene tono muscular para mantenerse sentado, puedes optar por una hamaca de baño. Se introduce en la bañera y se puede regular en varias alturas y posiciones de reclinado.
Estos dos elementos, hamaca o asiento, son muy prácticos porque te permiten asear y jugar con el niño utilizando ambas manos.
Más adelante, cuando prescindas de estos apoyos, convendrá que pongas una alfombra o pegatinas antideslizantes, para prevenir resbalones, y protectores en la grifería para evitar golpes.

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Prepárale el baño ideal

• Llena la bañera antes de meter a tu hijo y comprueba siempre la temperatura del agua: debe estar a 35 o 36 ºC. Utiliza un termómetro de baño mejor que el codo.
• Al principio es mejor poner poca agua, 15-20 cm, y en los siguientes días ir llenándola más si el bebé está a gusto:
• La temperatura del cuarto de baño ha de estar a 22-24 ºC.
• Utiliza jabón específico para bebés. Si le molesta que el agua le caiga en los ojos, úntale vaselina en las cejas.
• Ten a mano la toalla con capucha y evita corrientes de aire si le llevas a otra habitación para secarle y vestirle.
• Lo más importante: no le dejes ni un segundo solo; si llaman al teléfono o a la puerta, ignóralo o llévale contigo.

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