Bebé: de paseo, desde el principio

Sí, aunque el día esté nublado o haga frío, pasear por una zona tranquila y libre de humos fortalecerá la salud del bebé y contribuirá a que tú, mamá, te sientas feliz y llena de energía. Anímate a salir.

Hace ya varios días que llegaste a casa con tu recién nacido, has recobrado fuerzas y te apetece muchísimo salir con él, pero te preguntas si será conveniente sacarle de casa ahora que hace tanto frío. La respuesta es sí. Según los expertos, pasear con el bebé a diario (a no ser que llueva a cántaros o nieve, claro) es muy beneficioso para él y también para ti.

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Su salud y tu alegría

En el caso del bebé, la exposición a la luz del sol (incluso en días nublados) es necesaria para que su organismo sintetice la vitamina D, esencial para el crecimiento del niño y su salud ósea. Además, el contacto con el aire fresco fortalece su sistema inmunológico. Y no solo eso: aunque sea todavía muy pequeño, los estímulos que recibe (sonidos, olores y colores diferentes a los del hogar) empiezan ya a desarrollar sus sentidos.
Para ti, mamá reciente, estos paseos diarios son la forma más sencilla de empezar a moverte, lo que mejora tu circulación sanguínea (así evitas la retención de líquidos) y tu tránsito intestinal (esencial para no tener problemas de hemorroides) y te ayuda a consumir calorías y recuperar tu figura. Pero además, salir a la calle es muy bueno para alejarte del estrés y para sentirte más animada.

Una rutina diaria

Ahora que ya conoces las ventajas del paseo, intégralo en vuestra rutina diaria. Viste a tu bebé con la ropa adecuada, ponle crema protectora en la cara aunque no haga sol, colócalo en su cochecito (no olvides el plástico protector por si llueve) y pasea con él durante una hora o una hora y media, mejor al mediodía que es cuando la temperatura es más agradable. Y, sobre todo, disfruta con vuestros paseos. Os vienen genial a los dos.

Bien preparados

Ten en cuenta estas pautas cuando vayas a salir a la calle con el bebé:

  • Para que no se enfríe llévale bien protegido con un buzo o con un abriguito, un gorro y unos guantes, pero recuerda ponerle debajo ropa que no le agobie por si entráis en un sitio con calefacción. Así no se enfriará ni se sofocará.
  • No olvides llevar en su bolsa un cambiador, una muda de ropa, varios pañales y su chupete (si lo usa). De lo contrario tendréis que volver a casa enseguida.
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    Buena idea

    Elige para pasear lugares alejados del tráfico y en los que haya muchas zonas verdes. Será bueno para su salud y también para sus sentidos, que recibirán estímulos diferentes y muy agradables.

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