Bebé de 3 a 6 meses: aún necesita estar en tus brazos

Tu bebé se está haciendo más “mayor”, pero el contacto físico contigo y con su papá sigue siendo fundamental para él. No dejéis de cogerle, besarle, acariciarle... Repercutirá en su buen desarrollo emocional.

En los primeros meses con tu bebé, entre las numerosas tomas, los momentos de ayudarle a expulsar los gases, los ratitos de mimos... te pasabas el tiempo con él en brazos.Era cansado, claro, pero ¡tan gustoso!

Para él suponía una fuente de felicidad y de salud: gracias a vuestro contacto se sentía querido y protegido, lo que contribuía a fortalecer sus defensas y favorecía su crecimiento. Y a ti te llenaba de satisfacción comprobar lo tranquilo que estaba contigo.

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Al tomarle en brazos le das seguridad

Ahora, aquel recién nacido está convirtiéndose en un bebé cada vez más activo, tú le ves más “mayor” y te da menos miedo dejarle con alguien para salir a hacer cosas, pronto te incorporarás al trabajo (si no lo has hecho ya)... Todo esto puede provocar que pases menos tiempo con él y que ya no estéis tan “pegados”.

Y, sin embargo, él sigue necesitando tanto como antes sentirte cerca y notar cuánto le quieres. Sin este contacto físico se siente perdido e indefenso, y quizá le notes más llorón que de costumbre.

Entonces, ¿qué hacer? La clave para afrontar esta primera “separación” es aprovechar al máximo el tiempo que estás con él para hacerle caricias, abrazarle, besarle... Se sentirá más seguro e irá aprendiendo, poco a poco, a estar sin ti durante un rato.

¡Llévale en brazos a descubrir el mundo!

Pero además, es importante que le cojas en brazos todo lo que puedas. Ponlo en vertical con su cabeza por encima de tu hombro y pasea de esta forma con él por la casa: le encantará ir descubriendo nuevas cosas y dentro de un tiempo hará el intento de cogerlas.

Aprovecha también para bailar con él al ritmo de una música que te guste: no hay mejor diversión para él y, además, esto es genial para favorecer su sentido del equilibrio, su coordinación...

Llévale también tumbado boca abajo, con tu mano sujetando su tripa, como cuando era más pequeño: esta postura es ideal para favorecer el tránsito intestinal y también para relajarle.

Y otra buenísima idea es sacarle a la calle más a menudo en su mochilita portabebés. Con esta edad ya puedes colocarlo mirando hacia fuera, en lugar de hacia ti. Y ahora que el entorno le llama tanto la atención se sentirá feliz.

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Envolverle en una toquilla, excelente idea

Se sentirá arropado y más protegido. Sigue estos pasos para hacerlo:

  • Dobla la toquilla o el pañuelo en forma de triángulo; ponla en la cama.
  • Coloca sobre ella a tu bebé, mirando hacia arriba, con los hombros en la zona del doblez de la tela (la cabeza debe quedar fuera) y las piernas hacia donde está el vértice del triángulo.
  • Lleva un extremo de la toquilla a la axila contraria y remételo por la espalda. Haz lo mismo con el otro lado. De este modo su cuerpo quedará envuelto pero tendrá los bracitos al aire y podrá moverlos libremente.

    También es bueno que esté en brazos del padre

    El bebé apreciará cada vez más el contacto con su papá. Si éste le toma en brazos, juega con él y se ocupa de sus cuidados con frecuencia, el vínculo entre ambos se afianzará mucho, algo necesario para el buen desarrollo emocional del niño y para la buena armonía en la familia.

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