Por qué el bebé babea tanto y cómo aliviar las molestias de las babas

Antes no le pasaba. Ahora, en cuanto te descuidas tiene el cuello y el pecho empapados. Es porque a esta edad empieza a segregar más saliva y aún no sabe tragársela para que no se le caiga. Actúa así.

por qué babea tanto el bebé
Getty ImagesAmy Frazier, Shooting the Kids Photography

A los 3 meses las glándulas salivares del bebé empiezan a segregar más saliva. Es algo fisiológico, natural. Y a ello hay que sumar en ocasiones las molestias que siente en la encía por la próxima salida del primer diente (suele ocurrir hacia los 5 o 6 meses, aunque también es normal que sea antes o después), que le lleva a meterse los dedos en la boca, a masajearse la encía con la lengua, a morder cosas... y a salivar todavía más.

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Como aún no sabe tragar la saliva, ésta sale al exterior en forma de baba y le empapa la carita, la barbilla, el cuello y el pecho. Así que tendrás que estar atenta para evitar que la piel de esas zonas se irrite por estar constantemente humedecida o que el niño se enfríe por tener el pecho mojado. Hazlo como te contamos y las babas serán menos molestas.

Pon el babero al bebé

Usa un tipo de babero pequeño, de hilo o de algodón y con hule por detrás, y déjaselo puesto todo el día. Compra dos o tres, para cambiarle el que esté mojado, y no dejes de secarle con el babero las babas de la comisura de los labios, de los mofletes, de la barbilla y del cuello. Hazlo con toquecitos suaves, sin frotar, su piel es muy delicada.

Existen cremas específicas para proteger de escoceduras a la zona perioral y otras reparadoras, a base de dexpalatenol, centella asiática... Si no tienes ninguna, hasta que compres una en la farmacia ponle la del culete.

Intenta no ponerle el chupete cuando le des la crema ya que entonces no penetrará bien y su efecto se verá reducido.

Cámbiale más el pañal

Otra característica típica de esta etapa es que la saliva que el bebé sí se traga transforma el pH de su orina, volviéndola más ácida y, por tanto, más agresiva para una piel tan delicada.

Procura que tenga el pañal seco: cámbiaselo en cuanto lo moje y utiliza pañales que absorban el pipí y eviten que se mantenga en contacto con la piel del niño.

Otras medidas importantes ahora son secarle bien después de limpiarle o bañarle, dejarle a ratos con el culito al aire y mantener su dermis hidratada y protegida con la crema o el aceite que utilices habitualmente.

Si se le escuece esta zona tendrás que llevarle al pediatra, seguir sus indicaciones y ponerle la pomada o tratamiento específico para este problema.

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Con el paso de los meses (y con tus cuidados), la piel de tu bebé se hará menos propensa a las irritaciones. Y además, como tragará la saliva, ya no babeará tanto.

La dentición también puede causar...

Encía inflamada y enrojecida. Puedes masajeársela con el dedo mojado en agua helada o con un bálsamo específico.
Molestias.
No todos las sienten igual. Un mordedor ayuda, dáselo frío de la nevera si quieres (le aliviará más), no del congelador. El chupete es otro aliado, cámbiaselo en cuanto lo rompa.
Fiebre. La dentición no la provoca (como mucho, febrícula), pero sí otras enfermedades con las que coincide. Puedes darle paracetamol, en la pauta que indique su pediatra.
Irritabilidad.
Por tener algo extraño, por los piquitos que le rozan la lengua… Durante unos días puede que esté más irritable o que coma o duerma un poco peor. Paciencia y muchos mimos.

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