Ya puede estar sentado

Hacia el sexto mes, tu hijo intentará incorporarse cuando esté tumbado boca arriba: significa que puedes empezar a sentarle, tomando ciertas medidas de precaución.

Te has fijado en que últimamente, cuando le llevas en el cochecito o cuando está tumbado en la hamaca, tu bebé hace verdaderos esfuerzos por incorporarse para observar su entorno o mirar de dónde procede un ruido que le ha llamado la atención? Les ocurre a la inmensa mayoría de los niños en torno a los 6 meses (ya sabes que las edades son aproximadas, porque cada niño evoluciona a su ritmo). Y además de ser algo positivo porque indica que tu hijo tiene curiosidad por ver el mundo de una forma distinta a como lo veía hasta ahora, cuando lo mantenías semirreclinado en la gandulita, este comportamiento es un signo evidente de que ya puedes comenzar a sentarle.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Por el momento, eso sí, deberás hacerlo siempre en un sitio en el que cuente con un respaldo, porque todavía no tiene la capacidad de mantenerse sentado sin apoyo. Este avance lo conseguirá hacia los 6 meses y medio o 7 meses: un día, de pronto, te lo encontrarás sentado y con las manos apoyadas en el suelo delante de él. Es lo que los expertos llaman posición de trípode, una postura que en poco tiempo abandonará para empezar a sentarse sin apoyo.
A partir de entonces ya podrá permanecer un rato en esta posición, sujetando con sus manos sus juguetes o su chupete.

Siempre seguro

Hasta que llegue este logro, vigila muy bien a tu bebé cuando esté sentado. Ponle en la gandulita (sujeto con el cinturón de seguridad) o apoyado en la pared de su corralito, mejor que en una cama apoyado en almohadas blandas (en esta postura corres el riesgo de forzar su columna). Y, por si el cuerpo se le va hacia adelante o hacia los lados, coloca a su alrededor almohadones que le protejan de un posible golpe.

Ejercicios para su musculatura

Practícalos a diario con tu bebé. Además de desarrollar su sistema muscular, le divertirán:

  • Cuando esté tumbado, cógele de las manos y tira suavemente hacia ti, para levantarle. Baja.
  • Siéntale sobre tus rodillas, mirando hacia ti, y juega con él al juego del caballito mientras cantas aquello de: “al trote, al galope”...
  • Jugad al aserrín, aserrán: sentado sobre tus rodillas, cógele de las manos e inclínale suavemente hacia atrás, cantando esta rima. Vuelve a la posición de inicio.
  • Tumbado, gírale el cuerpo a uno y a otro lado, para que ruede.
    Publicidad - Sigue leyendo debajo

    Mucho cuidado

    Le encanta la nueva postura de estar sentado, pero no le dejes solo jamás (ni dejes su gandulita con él dentro) en un sitio alto como el sofá o
    la cama. Su mayor autonomía y sus deseos de moverse aumentan el riesgo de caídas.

    Publicidad - Sigue leyendo debajo
    Más de Buenos cuidados