Lavar el pelo del bebé, un triunfo

No es raro que lavar la cabeza del bebé sea un momento crítico para él. Si mantienes la calma y sigues estos consejos lo llevará mejor.

La hora del baño suele ser uno de los mejores momentos del día para los bebés... siempre y cuando les guste que les laven la cabeza. En caso contrario pueden pasarlo realmente mal y formar grandes escándalos. ¿Cómo actuar si le pasa ahora a tu hijo?

Una experiencia divertida

En primer lugar, es sumamente importante que él note que estás tranquila, que controlas la situación y que no hay ningún problema. Con tu actitud le das a entender que lo vais a pasar bien durante el baño y que no hay de qué preocuparse.
Cuida que la temperatura del cuarto y del agua sean agradables, que el niño se sienta muy a gusto, y métele con cariño en la bañera. Pasad unos minutitos jugando con sus patitos o sus libros para el baño mientras le vas lavando el cuerpo con la esponja. Puedes cantar alguna canción infantil con él, para que se distraiga y no esté tan pendiente de lo que vendrá a continuación.
Por último, llega el momento de lavarle la cabeza. Un buen truco es que le vayas comentando durante el baño todo lo que vas haciendo: “ahora lavamos las piernas, ahora la tripa... y ahora vamos a lavar el pelo para que esté muy limpio y huela muy bien”. Utiliza una cantidad pequeña de champú especial para bebés, que no irritan los ojos y suelen tener un aroma con efectos relajantes. Dale un masaje suave en el pelo mientras sigues cantando o hablando con él de forma muy tranquila. Si aun así no se relaja, prueba a bañarte con él y ve narrándole cómo te lavas tú el pelo y lo mucho que te gusta.

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Viseras para el baño, tus aliadas

Últimamente el mercado de la puericultura está ofreciendo grandes ideas para evitar los berrinches de los peques a la hora de lavarse el pelo. Existen todo tipo de viseras muy cómodas y eficaces, que impiden que les caiga el agua por la cara y les pueda entrar jabón en los ojos. Las hay con motivos infantiles, que se adaptan a la cabecita del bebé y también en forma de jarrita: se llenan de agua y les aclara el pelo sin mojarles la cara. Son productos bastante económicos (desde poco más de 5 € en adelante) y te sacarán del apuro hasta que el niño pase esta fase. Mira las que te muestra nuestra blogger Pintando una mamá.

Al final del baño

Cuando bañes a tu bebé, lávale la cabeza al final, justo antes de salir. El motivo es que la cabeza es la parte del cuerpo por la que más calor pierden los niños pequeñitos, con lo que si se la mojas desde que le metes en la bañera, es probable que pase frío. Esto sólo empeoraría su fobia (si es que la tiene) a que le laven el pelo. Relajada, lávaselo antes de sacarle de la bañera y nada más salir del agua, tápale con una toalla que tenga capucha para que su cabeza esté abrigada y se sienta más reconfortado y a gusto.

Ojo con los ruidos

Algunos niños cogen manía al baño porque les asusta el ruido del desagüe al quitar el tapón de la bañera. Saca al peque de ella antes de vaciarla y no quites el tapón hasta que él haya salido del baño.

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