Viajar en avión con el bebé

Si vas a hacer un viaje en avión con tu bebé, es importante que te organices con tiempo y tengas en cuenta una serie de pautas para conseguir que ésta sea una buena experiencia para tu pequeño.

¿Este verano vuestras vacaciones incluyen un viaje en avión con el bebé?

Tómatelo con tranquilidad y piensa que todo irá bien si lo planificas con tiempo y tienes en cuenta varios consejos.

Lo primero es elegir la compañía más adecuada. Y después, organizar el día del viaje pensando en tu hijo.

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Es esencial planificar bien

Para planificar el viaje en avión con el bebé, pide en la agencia que te informen sobre las prestaciones para los más pequeños y sobre las restricciones que aplican las distintas compañías aéreas.

Infórmate sobre las condiciones

  • En general, las aerolíneas consideran bebé al niño de entre cero y dos años sin cumplir.
  • Puede viajar sentado en las piernas de sus padres con un cinturón de seguridad especial, pagando sólo el 10% del pasaje.
  • Eso sí, si el vuelo es largo, es más cómodo que vaya en su propio asiento (os darán un sistema homologado adaptado al peso y tamaño del niño); cuesta el 50% de la tarifa normal.
  • Mejor reserva los asientos que están delante en la cabina de clase Turista, justo detrás de los de Primera (hay más espacio).

    Prepara su equipaje

    Prepara una bolsa de mano con todas las cosas que pueden ser útiles durante el vuelo.

    Por ejemplo, no derían faltar: su comida (piensa en más de una toma por si hay retrasos), dos cambios de ropa, pañales de sobra, toallitas húmedas, baberos desechables, una mantita, crema hidratante y suero fisiológico, un abrigo (por el aire acondicionado) y su chupete y el biberón de agua.

    Y no olvides algunos juguetes para mantenerle entretenido y evitar que se agobie.

    Ya sabes que debes estar en el aeropuerto con 60 minutos de antelación si es un vuelo doméstico y con 90 si es internacional.

    Pero con un bebé tan pequeño es lógico que surjan imprevistos, así que elige un vuelo que no os obligue a madrugar demasiado y que te dé margen de maniobra.

    Además, deja preparado todo el equipaje la noche anterior, incluida la documentación: DNI o pasaporte de todos, Libro de Familia, tarjetas sanitarias...

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    El día del vuelo

    Llega al aeropuerto con tiempo suficiente para facturar las maletas sin agobios.

    Actualmente hay carritos de bebé que pueden facturarse como equipaje de mano.

    Si no, lo más probable es que tu compañía te permita llevar el carrito hasta la entrada del avión; allí una azafata te lo recogerá para llevarlo a la bodega y cuando lleguéis al destino te lo devolverán con el resto del equipaje.

    Para que el tiempo de espera se os haga más corto, en muchos aeropuertos hay zonas específicas para los más pequeños que ofrecen prestaciones como cunas, cambiadores, salas de lactancia y de juegos.

    Y cuando tengáis que subir al avión, no te pongas nerviosa, la mayoría de las compañías ofrecen embarque prioritario para las familias con niños pequeños.

    Una vez a bordo, mantén a tu bebé en posición vertical y ponle el chupete o dale su toma de leche al despegar y aterrizar, ya que el acto de succionar y tragar evita que se le taponen los oídos con el cambio de presión atmosférica.

    Durante el viaje, ofrécele agua a menudo; el aire del avión es muy seco y deshidrata.

    Si sigues estos consejos y estás tranquila, el primer vuelo de tu bebé transcurrirá sin problemas y será una experiencia agradable para todos.

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