Otras razones para llevar al bebé a urgencias

Los problemas intestinales, las dificultades respiratorias y los golpes en la cabeza suelen ser otras de las razones que con más frecuencia llevan a los padres recientes a un servicio de urgencias. te indicamos cuándo sí y cuándo no es oportuno.

Aunque los más propensos a darse un golpe importante en la cabeza son los niños que andan y corren, con los más pequeños hay que tener mucho cuidado, ya que los gateadores no calculan bien las distancias y pueden golpearse con muebles o al intentar incorporarse. Tampoco te fíes de los bebés que parece que no se mueven, porque a partir de los tres meses empiezan a poner en práctica el volteo y son muy rápidos. A esta edad, son comunes las caídas de la trona o del cambiador. Cuando le estés cambiando el pañal, sujétalo siempre por una pierna y no te vuelvas para coger nada ni lo dejes sin vigilancia sobre el cambiador.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

SIGNOS IMPORTANTES

Si después de un golpe o caída hay pérdida de conocimiento, aunque sea leve, si hay vómitos que aparecen después de haberse pasado el berrinche, convulsiones, hemorragia nasal sin que el golpe haya sido en la nariz, sangre en los oídos, falta de equilibrio, somnolencia extraña, desviación de la boca, ojos hinchados y amoratados, heridas sangrantes en la cabeza o hundimiento de alguna parte del cráneo. Por su posibilidad de daño neuronal, todas estas circunstancias aconsejan la visita inmediata a urgencias.

QUÉ HACER ANTE UN GOLPE EN LA CABEZA

Siempre que no surja ninguno de los síntomas anteriores: ponle frío en el chichón y no dejes que se duerma hasta pasada una hora del golpe.
Después, a la hora y a las tres horas, despiértalo, no hace falta que se levante, sólo es necesario que veas que se mueve y que te reconoce.
Mantén sus rutinas y durante 72 horas observa si está activo, sonriente, juega, come... Ante cualquier cambio, llévalo al médico.

PROBLEMAS INTESTINALES

Un dolor de tripa puede estar motivado por un empacho, por cólicos del lactante... Pero también puede tratarse de una invaginación intestinal (una porción de intestino entra dentro de otra y produce una oclusión), una apendicitis, una gastroenteritis y cientos de cosas más.
El problema es que los bebés no colaboran para indicar dónde les duele. Hay que tener respeto a este malestar y observar los síntomas, sin agobiarse, para actuar convenientemente.
El dolor de tripa es una urgencia si:

  • Es un lactante que rechaza la comida y el agua, o rechaza el pecho.
    • Surge con vómitos incontrolables y no admite nada en el estómago.
      • Los vómitos son amarillos o verdes.
      • Tiene diarrea abundante y hay restos de sangre en las heces. O ha hecho más de seis veces en 24 horas.
        Publicidad - Sigue leyendo debajo
        • Lleva más de una hora llorando y no es por el típico episodio de cólicos.
          • Aumenta el llanto al palpar la tripa.
            • Notas que hay un bulto o una zona dura en su abdomen.
              • Tiene la fontanela hundida y al pellizcarle la piel, por ejemplo en el brazo, el pliegue permanece (una gastroenteritis puede causar deshidratación).

                Llévale al médico en 24 horas si...

                • El dolor de tripa surge tras falta de deposiciones en 24 horas, si el niño suele hacerlas habitualmente y su estado es de decaimiento generalizado.
                  • Si aparece el dolor y el niño ya tuvo una invaginación, aunque los síntomas sean más leves, ya que suele repetirse.

                    DIFICULTAD AL RESPIRAR

                    Nada angustia más que oír los silbidos del pecho del bebé o escuchar una tos que no termina y que le impide respirar.
                    Si la dificultad se manifiesta durante un catarro o enfermedad, es fácil deducir que ésta se ha complicado.

                    Si aparece bruscamente, hay que pensar que se ha tragado un objeto (urgencia de primer grado). Si puede respirar, aunque tosa, llama al 112, sigue sus instrucciones y procura tranquilizarle hasta que lleguen.
                    Si no respira o lo hace con dificultad y se pone azulado, tienes que actuar.

                    Ponle con el vientre sobre tus rodillas y con la cabeza hacia abajo. Da cinco golpes secos entre sus omóplatos, mira su boca para ver si hay algo.

                    Si no tienes éxito, dale al vuelta y con la cabeza hacia abajo, da cinco golpes en el pecho. Si continúa igual, insúflale aire cinco veces y llama al 112.

                    Repite todo hasta que lleguen.

                    Debes llevarle a urgencias si:

                    • Es un bebé y en un proceso catarral se le oscurecen los labios. O tose tanto que le dificulta la respiración.
                      • Es un menor de 6 meses con espiración silbante. O un menor de 1 año que al inspirar emite un sonido cavernoso (estridor).
                        • Al espirar se le hunde el abdomen a la altura del diafragma, o los costados a la altura de las costillas (tiraje intercostal). Y si los labios están azulados o ves que las aletas de la nariz se mueven rápidamente.
                          • Si además notas sus piernas frías y tiene sudor frío.
                            Publicidad - Sigue leyendo debajo
                            Más de Buenos cuidados