En casa, buen ambiente

La temperatura que tengáis en el hogar es un factor importante, tanto para que el niño se sienta a gusto como para minimizar posibles infecciones respiratorias. ¿Cuál es la idónea? Te lo contamos.

Los bebés son más vulnerables que los niños mayores y que los adultos a las temperaturas extremas, así como a los cambios bruscos de las mismas. Por eso es esencial que asegures a tu hijo un ambiente adecuado en el que no pase ni frío ni calor.

A 22 ºC, ¡perfecto!

A una temperatura de 22-23 ºC, tanto el bebé como vosotros estaréis muy a gusto en casa, con la sensación de permanecer en un espacio caldeado y agradable.
Lo ideal es que esta temperatura sea constante a lo largo del día (es fácil que si sois muchos en casa, por la tarde el ambiente esté más cargado y suba algún grado), si bien por la noche conviene bajar un poquito la calefacción y dejarla a entre 20,5 ºC y 21,5 ºC.
También es importante que la temperatura sea la misma en las distintas habitaciones de la casa; a tu peque no le viene nada bien pasar de estar calentito en el salón a ir a su habitación si en ésta hay un ambiente más frío.

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Otro consejo a tener en cuenta, sobre todo si tu bebé es propenso a sufrir infecciones de las vías respiratorias como bronquiolitis: intenta que la diferencia entre la temperatura de casa y la de la calle no sea exagerada (aunque si hace mucho frío fuera no es posible, lo ideal, según los especialistas, sería que esta diferencia no superase los 7 ºC). Y, en todo caso, al salir o al entrar intenta que la transición de un ambiente a otro sea gradual.

CUÁNTA ROPA LE PONGO

Una de las inquietudes de las madres es asegurarse de que su bebé no tenga frío ni pase calor. ¿Cómo saberlo? Hay un truco muy sencillo: tócale la punta de la nariz; si está fría, hay que abrigarle un poquito. Para saber si está acalorado, toca su nuca; si está sudando, habrá que quitarle alguna prenda, ya que, aparte de estar incómodo, si ese sudor se quedara frío sobre su piel, tu bebé podría constiparse.
También hay riesgo de enfriamiento si el peque está en una corriente directa de aire o si se tarda mucho a la hora de cambiarle. Para que esto último no suceda, antes de quitarle el pijama prepara la ropa que vas a ponerle después.

¿NO SE ENFRIARÁ EN EL BAÑO?

No tiene por qué, siempre y cuando sigas unas rutinas sencillas:

  • Caldea el cuarto de baño antes de entrar con el bebé en él.
    • Ten preparada la toalla o el albornoz (mucho mejor con capucha) y la ropa que le pondrás cuando termines de bañarlo.
      • Cuida que el agua de su bañerita esté a 36-37 oC. Cuando compruebes con un termómetro específico para agua que la temperatura es la correcta, mete poquito a poco al bebé.
        • El baño no debe durar más de 10 minutos o el agua se enfriará.

          AL VOLVER DE VIAJE

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          Si pasáis unos días fuera de casa, es importante que al volver al hogar con el bebé no encontréis un ambiente frío. Para evitarlo podéis pedirle a algún familiar, amigo o vecino que tenga vuestra llave, que entre unas horas antes en casa para encender la calefacción. Otra opción aún más cómoda es dejar programado el temporizador de la misma; así al llegar el ambiente será muy acogedor.

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