Cómo elegir a la canguro ideal

La forma de comportarse con tu bebé, su experiencia en el cuidado de niños, su capacidad para enfrentarse a imprevistos... Son aspectos que deberás valorar a la hora de contratar a esta persona.

Se acerca el momento de incorporarte al trabajo y has decidido que, en lugar de dejar al bebé en la guardería o con un familiar, prefieres contratar a una canguro que le cuide en casa. Es una opción estupenda, pero resulta esencial que sepas elegir a la persona adecuada.

Para conseguirlo, lo mejor es que pidas referencias a amigos o familiares de los que te fíes o acudas a una agencia especializada en este tipo de servicios.

Si no quieres perder el tiempo, antes de quedar con una candidata solicita información sobre su edad (debe ser mayor de 18 años) y sobre cualquier aspecto que te parezca esencial saber: si ha convivido con bebés, si tiene experiencia laboral cuidando niños, si habla vuestro idioma u otro con el que quieras familiarizar a tu hijo, si fuma...

En la entrevista

Una vez asegurados los requisitos básicos, llega el momento de quedar con ella. Es mejor que conciertes la cita en tu casa y con el niño delante, para que tengas la posibilidad de ver cómo le trata (debe mostrarse segura pero cariñosa al mismo tiempo) y podáis charlar sobre sus intereses y su vida cotidiana. Esa primera impresión es muy importante: si hay algo que no te convence, cuando dejes a tu bebé con ella no te irás tranquila.

Además, si piensas que vas a contratarla déjale muy claros todos los requisitos del trabajo (horario, sueldo, días libres, periodos de vacaciones...). Así evitarás malentendidos y prevendrás continuos cambios de cuidadora.

Unos días de contacto

Si ya te has decidido por una candidata, contrátala tres o cuatro días antes de irte a trabajar. De este modo podrás estar con ella en casa explicándole las rutinas y horarios del bebé, observando cómo se desenvuelve y cómo resuelve los imprevistos (recuerda darle tu teléfono, el del pediatra y el de urgencias). Además, ella podrá preguntarte sus dudas y aprender de tu manera de tratar al niño para hacerlo igual que tú.

Y cuando llegue el día de marcharte a trabajar, vete tranquila: seguro que le cuida muy bien.

¿Cómo sé si todo va bien?

Lo más probable es que la canguro tarde unos días en hacerse con el niño y con sus rutinas, pero al cabo de una semana todo irá sobre ruedas. Estos síntomas te indicarán que su relación funciona:

Cuando llegas a casa la niñera te cuenta cómo ha ido el día, si ha habido algún problema...

El bebé se muestra tranquilo y contento con ella (si llora nada más verte no te preocupes, se debe a que tenía ganas de estar contigo y todavía no sabe expresar bien sus emociones).

No observas cambios en el comportamiento del niño: sigue comiendo y durmiendo como antes, no se muestra más temeroso o más retraído que cuando estaba contigo en lugar de con la cuidadora...

¡QUÉ INTERESANTE!

Dejar al niño al cuidado de una canguro tiene varias ventajas:

  • No tendrá que madrugar y salir de casa temprano para que le lleves a la guardería o a casa de los abuelos.
  • Saber que disfruta de la seguridad de su entorno habitual te tranquilizará.
  • Tendrá a una persona dedicada exclusivamente a su cuidado.
  • Y estar con alguien distinto a vosotros le hará más sociable.

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