¿Dónde organizar las celebraciones?

¿En vuestra casa o en otro sitio? Ambas opciones tienen ventajas e inconvenientes. Piensa en cómo es tu hijo y así podrás escoger la mejor.

En vuestra casa

Un bebé no entiende de celebraciones y lo único que quiere a partir de cierta hora es dormir. En este sentido, organizar las cenas en casa tiene la ventaja de que a tu pequeño le será más fácil conciliar el sueño en un entorno que le resulte familiar que en otro lugar que no conozca. Además, así te evitas desplazar cuna, cochecito, comidas, pañales...

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Eso sí, intenta adaptar un poco los horarios de las comidas a los del bebé y habla con los invitados para repartiros los preparativos; basta con que cada uno eche una mano para que el encuentro sea un éxito.

Por último, vigila a tu bebé y si notas que se está agobiando, sácale del entorno de la celebración y llévalo un rato a su cuarto para que descanse y se relaje.

En otro lugar

Esta opción tiene dos ventajas. La primera, que no es lo mismo llegar a casa de un familiar donde ya está todo hecho que invitar en tu hogar y tener que preparar la comida para una docena de comensales... a la vez que cuidas de un bebé de meses.

Y la segunda, que si el niño está muy cansado o agobiado puedes marcharte con él cuando quieras.

Si optas por esta alternativa, no olvides llevar el intercomunicador, una cuna de viaje (aunque no vaya a dormir toda la noche allí, quizá necesite echar un sueñecito), sus cosas de la comida y el aseo y su juguete preferido.

Además, si el niño ya gatea o anda, ponte a su altura, gatea y comprueba que la casa está libre de “posibles riesgos” (enchufes sin protección, escaleras peligrosas...) para poder evitarlos.

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