Adornos: positivos... pero con precauciones

No dejes de decorar la casa en estas fechas. Incluso aunque tu hijo tenga aún pocos meses y no sea consciente de los adornos y del árbol, percibirá los colores vivos y las figuras, que estimularán sus sentidos.

El abeto y el nacimiento

Tanto uno como otro son elementos decorativos estupendos para un niño pequeño. El abeto incluye bolas de colores, adornos brillantes... Y el belén, figuritas que atraerán su atención, materiales de la naturaleza...

Además, si tu hijo tiene ya 10 o 12 meses disfrutará adornando el árbol contigo o contribuyendo en el montaje del nacimiento.

“El proceso empieza en el momento de ir a comprar los adornos del abeto o las figuritas del belén”, recuerda Anna Claret.

“Posiblemente en el abeto acabe colocando cuatro guirnaldas o bolas en la misma rama, pero eso forma parte del encanto. Él se sentirá orgulloso de haber colaborado de esa manera tan personal. No lo cambies para hacerlo mejor”, añade.

En el belén puedes ir indicándole cómo avanzan cada día un poquito los Reyes, quién es el niño que está en la cuna… También podéis recoger ramitas y piedras del campo para adornarlo (cuidado si aún se lleva las cosas a la boca). También puedes dejarle que incluya entre los pastorcillos a alguno de sus muñequitos.

Evita riesgos

Los abetos de plástico son una opción barata y ecológica y, al pesar menos que los naturales, resultan más seguros cuando hay bebés. Al elegir uno, escógelo de pequeño tamaño y colócalo en un sitio estable y fuera del alcance del niño, para evitar que estire de las ramas y pueda volcarlo.

Para decorar el árbol elige bolas irrompibles (de tela, plástico o madera) y adornos grandes que no pueda tragarse.

Además, hasta que tu hijo tenga más de 3 años cambia por tiras de telas de colores el espumillón (puede metérselo en la boca y atragantarse con él).

Y también por seguridad es mejor evitar las guirnaldas de luces (por el riesgo que conllevan los materiales eléctricos).

También el belén debe estar fuera de su alcance (vigila que tampoco llegue al paño que cuelga, del que puede tirar, o al enchufe y el cable de las luces), porque puede tragarse algo.

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