Cómo evitar que el bebé se acalore

La mejor manera de mantener a tu bebé lejos de los constipados de verano consiste en evitar que se acalore y, sobre todo, en prevenir que el sudor se le quede frío instantes después.

Tu hijo suda muchísimo y de repente se queda frío en cuestión de segundos.

Esto le ocurre porque aún tiene inmaduro su sistema de termorregulación corporal y como no empezará a funcionarle eficazmente hasta que cumpla los 18 o los 20 meses, por ahora vas a tener que estar muy atenta para que no se resfríe.

Es cierto que en este segundo trimestre de vida ya tiene bastantes más defensas que cuando nació, pero incluso así, si el sudor se le queda frío, se constipará.

La temperatura en casa

Para que no se acalore, mantén vuestra casa a una temperatura media de 24 ºC. Si para ello necesitas poner el aire acondicionado, hazlo, pero cuando el niño esté fuera de la habitación.

Una vez que le metas en ella, quítalo. Si en lugar de aire acondicionado tienes un ventilador, puedes accionarlo cuando tu bebé esté en el cuarto siempre que lo mantengas a la velocidad mínima y el chorro de aire frío nunca llegue directamente al pequeño (esto es aún más importante si acabas de sacarle de su bañerita y tiene el pelo mojado).

Más medidas "anticalor"

Además, debes ofrecerle agua a menudo (aunque la rechace, así podrá disponer de ella cuando le apetezca) y vestirle con prendas ligeras, de tejidos naturales que permitan la transpiración (algodón, lino...).

Si aun así suda y la ropa se le empapa, cámbiale enseguida, porque si se queda con ella mojada se enfriará.

También son medidas acertadas:

  • Darle varios baños refrescantes al día, sólo con agua, además del higiénico (requiere jabón).
    • Cambiarle de postura con cierta frecuencia, para que el sudor no le produzca irritaciones.
      • Dejarle sólo con el pañal cuando en casa haga demasiado calor. Pero recuerda que al anochecer y al amanecer suele refrescar y necesitará que le pongas algo de ropa o que le tapes.

        Así, pese a las elevadas temperaturas exteriores, se sentirá a gusto y no tendrá problemas de salud.

        ¿Sacarle de paseo con este calorazo?

        Claro que puedes sacar a tu hijo de paseo en estos meses de tanto calor, pero para que no se sofoque por el camino, elige las horas más fresquitas del día (las primeras de la mañana y las últimas de la tarde), camina siempre por la sombra y cuando no tengas más remedio que ir por el sol, cúbrele con la sombrilla del cochecito.

        Tienes que ofrecerle agua con frecuencia y, de vez en cuando, mojarle con un pulverizador de agua que siempre debes llevar en tu bolsón.

        Otra buena idea consiste en que cada cierto tiempo le pases una toallita húmeda por el cuello y por los pliegues de los brazos y de las piernas, para retirarle el sudor y evitar que le produzca granitos o le irrite la piel.

        ¡Qué útil!

        Si sabes interpretar las señales corporales de tu bebé, te resultará mucho más sencillo cubrir sus necesidades “térmicas”.

        • Tendrá calor si le sudan la nuca, el cuello y las palmas de las manos y además mantiene una postura “desmadejada”, con los brazos y las piernas estiradas.
          • Tendrá frío si se le queda fría la nariz, se le amoratan las uñas y los labios y se mantiene encogido.

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