Cosas de niños: fimosis

Un cierto grado de fimosis es normal en bebés varones, pero si surgen complicaciones hay que hablar con el pediatra. La fimosis es un estrechamiento del prepucio, la piel que cubre el glande del pene, que impide desplazarla hacia atrás y dejar visible el glande. Por definición afecta sólo a varones.

Casi todos los niños nacen con cierto grado de fimosis (fimosis fisiológica) que suele corregirse por sí sola con el tiempo.

Si llegado su tercer cumpleaños no se ha solucionado o si antes de esa fecha han surgido complicaciones, como por ejemplo que el niño tenga dificultad para orinar o que se origine una inflamación e infección en la zona, el pediatra te indicará si hay que intervenir al niño.

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Si éste es el caso, la operación es relativamente sencilla y rápida, precisa anestesia general (con los estudios previos oportunos de sangre y orina) y por lo general el niño se va a casa a las 10 horas de la operación.

La intervención consiste en retirar el estrechamiento de la piel del prepucio (extirpar el anillo que cierra) y suturar con un material reabsorbible. Esta operación se conoce como circuncisión.

Cuando el niño esté en casa deberá tener cubierta la herida con una gasa impregnada en un antiséptico que sujetarás con el pañal. Y podrá tomar el analgésico infantil que haya indicado el cirujano.

Buena higiene

Si tu bebé tiene adherencias prepuciales, es probable que el médico te haya indicado que le retraigas la piel del pene durante su aseo diario. Antes de hacerlo debes dejarle un buen rato en la bañera para que disfrute del momento y no lo asocie con la maniobra y, además, para que el calor del agua dilate la piel.

Retráela con suavidad, poco a poco, y vuelve a su posición inicial. Repite durante uno o dos minutos. Intenta cada día llegar un poco más atrás, pero sin forzar; si notas que el niño está molesto, déjalo. Tienes de tiempo hasta los 3 años. Aprovecha para lavar la zona con agua y jabón.

Si esta maniobra se realiza bruscamente se pueden producir pequeñas heridas de forma involuntaria que al cicatrizar, cierran aún más el anillo prepucial.

Crema de corticoides

Es una opción a tener en cuenta, pero no sirve cuando se trata de una fimosis manifiesta. Estas cremas son útiles para eliminar pequeñas adherencias del glande. Se aplican a diario en la zona de unión (adherencia) entre la piel y el glande.

Como siempre que se trata de corticoides, existen posibles efectos secundarios, por ello su uso debe estar indicado y controlado periódicamente por el urólogo (el tratamiento puede prolongarse un par de meses) y deben respetarse escrupulosamente sus indicaciones.

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