Pecho

Unta tus palmas con aceite, frótalas, ponlas juntas sobre el pecho del bebé y deslízalas hacia fuera en dirección opuesta, siguiendo la línea de las costillas, como si estuvieras alisando las páginas de un libro.

Ahora tus manos suben y bajan de forma alterna, cruzándose, desde el costado izquierdo del bebé (zona de cadera-ingle) hasta su hombro derecho y desde la cadera derecha al hombro izquierdo. Son como olas. El canto de tu mano debe deslizarse por el cuello del niño.

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